miércoles, 29 de septiembre de 2010

Los extraterrestres podrían tener alma y ser bautizados según el Vaticano

1. El astrónomo del Papa bautizaría a un extraterrestre si se lo pidiera: "no importa los tentáculos que tenga, tiene alma"La posibilidad de encontrar vida inteligente es un asunto que también preocupa a la Iglesia Católica, cuyos teólogos contemplan cuál sería la respuesta.

El padre Guy Consolmagno, astrónomo del Vaticano y responsable de la colección de meteoritos del Papa, lo tiene claro: estaría encantado de que encontráramos vida inteligente en las estrellas. "Cualquier entidad - no importa los tentáculos que tenga - tiene alma", asegura en declaraciones al diario The Guardian. Eso, siempre y cuando nos atengamos a la definición tradicional de alma que incluye tener inteligencia y libre albedrío.

En cualquier caso, el astrónomo tendría reserva a la hora de bautizarlo. "¿Lo haría?, le preguntan. "Solo si me lo pidiera", responde.

Consolmagno, que se aficionó a la ciencia leyendo ciencia ficción, asegura que nos sorprenderíamos de saber lo enterados que están en el Vaticano de los últimos avances científicos. El astrónomo insiste además en el rechazo oficial de la Iglesia a las ideas del creacionismo y el Diseño Inteligente, que han resurgido en EEUU con teorías pseudocientíficas que reclaman la literalidad de las Escrituras.

"La palabra ha sido secuestrada por un pequeño grupo de creacionistas fundamentalistas en América que intentan decir algo que la Biblia no dice". "Es una mala teología", asegura, "que convierte a Dios, otra vez, en el dios pagano de los rayos y truenos".*



2. Creer en extraterrestres no se opone necesariamente a la fe, afirma Director del Observatorio Vaticano

En entrevista publicada por el diario oficioso del Vaticano, L'Osservatore Romano, titulada "El extraterrestre es mi hermano", el Director del Observatorio Vaticano, el sacerdote jesuita José Gabriel Funes, indicó que creer en la posible existencia de vida extraterrestre no se opone necesariamente a la doctrina católica.

El P. Funes, argentino de 45 años de edad, dijo que "la astronomía tiene un valor profundamente humano". "Es una ciencia que abre el corazón y la mente. Nos ayuda a colocar en la justa perspectiva nuestra vida, nuestras esperanzas, nuestros problemas. En este sentido –y aquí hablo como sacerdote y como jesuita– es también un gran instrumento apostólico que puede acercar a Dios", explica el sacerdote en la entrevista realizada por Francesco M. Valiante.

Con relación al origen del universo, el presbítero precisó que personalmente considera que la teoría del "bing bang" parece ser la más plausible, y que no contradice a la Biblia. "No le podemos pedir a la Biblia una respuesta científica aquí. Al mismo tiempo, no sabemos si en un futuro cercano la teoría del 'bing bang' será superada por una más completa y precisa explicación sobre el origen del universo".

Al ser preguntado por la existencia de vida extraterrestre, el Director del Observatorio Vaticano indicó que "es posible, incluso si hasta ahora, no tenemos prueba de ella. Pero ciertamente en tan grande universo esta hipótesis no puede excluirse".

Seguidamente, el sacerdote argentino señaló que "así como existe una multiplicidad de criaturas sobre la tierra, así también puede haber otros seres, incluso inteligentes, creados por Dios. Esta no es una contradicción con nuestra fe, porque no podemos establecer límites a la libertad creadora de Dios. Para decirlo con San Francisco, si podemos considerar algunas criaturas terrestres como 'hermanos' o 'hermanas', ¿por qué no podemos hablar de nuestro 'hermano extraterrestre? Él también pertenecería a la creación".

Refiriéndose luego a la oveja perdida de la parábola del Evangelio, el P. Funes comentó que "podemos pensar que en este universo puede haber 100 ovejas, equivalente a distintas clases de criaturas. Nosotros, que pertenecemos a la especie humana podríamos ser precisamente la oveja perdida, los pecadores que necesitan pastor. Dios se hizo hombre en Jesús para salvarnos. De esa forma, asumiendo que existiesen otros seres inteligentes, no podemos decir que necesitan redención. Podrían haber permanecido en total amistad con el Creador".

"¿Y qué pasaría si fueran pecadores?", cuestionó Valiante. "Jesús se hizo hombre una vez para siempre. La encarnación es un evento único. Entonces estoy seguro que ellos, de alguna manera, tendrían la opción de disfrutar de la misericordia de Dios, así como ha sucedido con los seres humanos", contestó el sacerdote.**



- Recomendamos leer el siguiente articulo en Ojo Adventista: Ovnis ¿Estamos solos en el universo? Por Marvin Moore



* Fuente: LaInformacion.com
**Fuente: Aciprensa.com / Roma, 13 Mayo 2008

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domingo, 5 de septiembre de 2010

Las iglesias no dejan solo a Dios

Los líderes religiosos responden al último libro de HawkingStephen Hawking ya ha conseguido un milagro, aunque de los previsibles. Católicos, anglicanos, musulmanes y judíos han hecho causa común al responder con argumentos similares al mensaje del científico británico en su nuevo libro "El gran diseño: no necesitamos a Dios para entender la creación del universo" (ver nota abajo "Dios no fue necesario para crear el universo").

La ciencia no puede reservarse el derecho a interpretar el origen de la vida, dijeron ayer los partidarios de Dios. "La física no podrá por sí sola aclarar la cuestión de por qué hay algo en vez de nada", dijo ayer el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, primado de la Iglesia anglicana. Creer en Dios no consiste en atar cabos sobre la formación del universo, sino en "creer que existe un ser inteligente y vivo del que depende toda la existencia", afirmó.

Durante siglos, las religiones han tenido muy claro cómo se produjo el origen de la vida. Cualquier desviación sobre ese "orden natural" de las cosas era tachada de herética, lo que acarreaba en muchos casos una drástica reducción de la esperanza de vida del osado.

Al menos en Gran Bretaña, no así en otras partes del mundo, los líderes religiosos no viven a espadas de los avances de la ciencia y su respuesta es ahora más sofisticada.

Es lo que permite a Jonathan Sacks, gran rabino de la Congregación Hebrea de la Commonwealth, restar valor a los principios religiosos ahora cuestionados por Hawking: "La Biblia está relativamente poco interesada en la creación del universo", escribió ayer en un artículo en The Times. "Dedica sólo 34 versos al asunto, mientras que la descripción de cómo los israelitas construyeron un santuario en el desierto ocupa 15 veces más".

Valores religiosos

La religión, según Sacks, está interesada en otras cosas: "¿Quiénes somos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Cómo debemos vivir?". En esa discusión sobre valores, a la religión ya no le interesa tanto lo que diga la ciencia sobre los orígenes del universo.

En palabras del astrofísico y teólogo David Wilkinson, "el Dios en el que creen los cristianos está íntimamente implicado en cada momento de la historia del universo, no sólo en sus comienzos".

El arzobispo católico de Westminster, Vincent Nichols, coincide con Sacks en lamentar la brecha que se ha abierto entre ciencia y religión. El rabino admite que "la hostilidad mutua entre religión y ciencia es una de las maldiciones de nuestro tiempo y daña por igual a ambas". Pero Gran Bretaña no es como EEUU, y por eso no es extraño que un portavoz de la Iglesia anglicana dijera ayer que "la buena religión y la buena ciencia no son incompatibles".*



"Dios no fue necesario para crear el universo"

Stephen Hawking sostiene que el Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física sin ninguna intervención de un ente sobrenatural

Hubo un tiempo en que Stephen Hawking creía que el avance del pensamiento humano, gracias a la ciencia, permitiría conocer "la mente de Dios". Con este singular concepto, se refería a entender el origen del universo. Era una forma de apaciguar a los creyentes en Dios/Alá/Yahvé u otras deidades. Los caminos de la religión y de la ciencia no tenían por qué discurrir por planos diferentes.

Hawkins ha seguido pensando y ha llegado a una conclusión diferente. En su nuevo libro -El gran diseño (The Grand Design)-, coescrito con el físico norteamericano Leonard Mlodinow, el científico británico elimina a Dios de la ecuación: no necesitamos a Dios para entender la creación del universo. El Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física.

"Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo de la nada, como así ocurrió. La creación espontánea es la razón de que exista algo, en vez de la nada, de que el universo exista, de que nosotros existamos. No es necesario invocar a Dios para que encienda la mecha y ponga el universo en funcionamiento", escribe el físico británico, de 68 años, en el libro del que ayer The Times publicó un extracto.

Adiós a Newton

Newton creía que el sistema solar no podía haber surgido del caos por la simple intervención de las leyes de la naturaleza. El universo sólo podía haberse originado por la mano de Dios.

Hawking admite que la coincidencia extraordinaria de una serie de condiciones que permitieron la propagación de la vida en la Tierra sería ciertamente inaudita si el nuestro fuera el único sistema solar del universo. Esa explicación, que ha dado tranquilidad de espíritu a tantos científicos creyentes, quedó desmentida -escribe Hawking- cuando se descubrió en 1992 el primer planeta extrasolar, que orbitaba en torno a una estrella que no era el sol. Desde entonces, han aparecido casi 500. Malas noticias para los seguidores de Newton.

La esclerosis lateral amiotrófica que sufre desde hace años ha paralizado su cuerpo, pero su mente no deja de funcionar y sorprender. Hawking es un científico tan provocador que no deja de explorar incluso terrenos que otros colegas prefieren reservar a las películas de ciencia-ficción.

Hace sólo unas semanas, advirtió de que la raza humana debería colonizar el espacio en los próximos dos siglos porque de lo contrario desaparecerá. El crecimiento de la población y la escasez de recursos naturales no dejarán otra opción. En un documental en abril, llegó a predecir que un encuentro con una civilización alienígena no sería recomendable: "Si los extraterrestres nos visitan, el resultado no sería muy diferente a la llegada de Colón a América. Y ya sabemos que no fue muy bueno para los nativos americanos".

Hawking no ha abandonado su costumbre de alternar profundas explicaciones científicas con golpes de humor. En el nuevo libro, que saldrá a la venta en Reino Unido el día 9 -una semana antes de la visita del Papa al país-, comenta que el gran objetivo no es saber sólo cómo se comporta el universo, sino también por qué. Es decir, el enigma de "la vida, el universo y todo lo demás", como bien saben los lectores de la novela de Douglas Adams. Sólo que esta vez, "a diferencia de la respuesta de La guía del autoestopista galáctico, la nuestra no será 42".

Las bromas se acaban cuando Hawking y Mlodinow hacen un repaso del avance de la física teórica para llegar a la conclusión de que las teorías M son "la única candidata" para entender al universo en su conjunto y también la que Einstein esperaba encontrar. Las teorías M son la última aportación de la física teórica para convertirse en la teoría que unifique las cuatro fuerzas, o interacciones, fundamentales de la naturaleza (gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil).

Teoría de cuerdas

Planteada por el físico Edward Witten, tiene su origen en la teoría de cuerdas, por la que las partículas materiales no son puntos, sino cuerdas que vibran a una cierta frecuencia. Ambas teorías no han sido demostradas aún empíricamente pero son el escenario por el que progresan científicos como Hawking. A fin de cuentas, su mundo es el de la física teórica, con especial hincapié en la segunda palabra.

La idea es que no existe un solo universo, sino que hay una multiplicidad de universos, lo que nos devuelve al célebre debate sobre Dios: "Al igual que Darwin y Wallace explicaron cómo el aparentemente milagroso diseño de los seres vivos podía surgir sin intervención de un ser supremo, el concepto de multiverso puede explicar la evolución de las leyes físicas sin la necesidad de un creador benevolente".

Eureka, dijo ayer el biólogo y apóstol del ateísmo Richard Dawkins. "Darwin expulsó a Dios de la biología, pero la física aún no lo tenía claro. Hawking ha administrado ahora [a Dios] el tiro de gracia".

Otros científicos no están tan convencidos. Saben que más allá de las universidades y los laboratorios, el debate no se centrará en electrones y protones, sino en las cuestiones vitales que han inspirado al hombre durante siglos, y que también hicieron posibles las guerras de religión. "Mi mayor problema con todo esto -ha dicho George Ellis, presidente de la Sociedad Internacional de Ciencia y Religión- es que se pide a la gente que elija: ciencia o religión. Y mucha gente dirá ‘vale, elijo la religión', y entonces la perdedora será la ciencia".

Escépticos

Sin necesidad de que los teólogos entren en escena, hay científicos que no creen en las teorías M como la solución y aún están esperando algún tipo de comprobación empírica.

"Mucho ruido y pocas nueces", era el título de un artículo en The Times de Frank Close, profesor de Física Teórica en la Universidad de Oxford, con el que valoraba los hallazgos de Hawking: "Si el único objetivo [de Dios] era crearte a ti, a mí y a Stephen Hawking, ¿no era suficiente con un único sistema solar? No creo que las teorías M aporten nada al debate sobre Dios, a favor o en contra".

Si los propios científicos que desarrollan las teorías M no se ponen de acuerdo sobre si es una teoría o una familia de teorías, es poco probable que los demás mortales puedan tenerlo más claro. Lo que sí tiene Hawking es una audiencia. Quizá el gran enigma no tenga que ver con la existencia de Dios, sino con saber cuántas de las nueve millones de personas que compraron "Breve historia del tiempo" se atreverán con su nuevo libro.


Una teoría imposible de demostrar

Los físicos aún tienen problemas para definir las teorías M. De hecho ni se ponen de acuerdo en qué significado darle a esa letra. Aunque no es la única que lo pretende, busca englobar a las grandes teorías de la física moderna (la de la relatividad general, la mecánica cuántica o las diversas variaciones de la teoría de cuerdas).“Es como un dado en el que cada cara ayuda a explicar la realidad que se está observando”, compara el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Andalucía del CSIC Emilio García. Para Hawking, la fuerza de esta ‘madre de todas las teorías’ está en que explica varias de las grandes preguntas que se viene haciendo el hombre.

En el universo existen un conjunto de fuerzas de la naturaleza y constantes físicas que parecen especialmente diseñadas para que la vida exista. “Bastaría cambiar la masa del protón o la constante de la gravedad para que fuera imposible la vida”, explica García, lo que invita a creer en un gran arquitecto. “Aquí, las teorías M y no sólo ellas, otras teorías que contemplan la idea de multiverso, ‘resuelve’ el problema, ya que según dichas teorías no existe un único universo sino muchos, una infinidad de ellos, cada uno con sus propias constantes de la naturaleza”, añade el astrónomo.

En cuanto al origen de todo, Hawking sostiene que las teorías M permiten la formación de universos de manera espontánea de la nada. Con esto sustituye a Dios.

El problema será probarla. Para García, “las teorías están fuera del alcance de nuestra experimentación”. M. Á. C. **





* Fuente: Publico.es
Iñigo Sáenz de Ugarte / Londres
**Fuente: Publico.es
Autor: Iñigo Sáenz de Ugarte / Londres
Fotografía: "Has Stephen Hawking ended the God debate?" / AP- Telegraph.co.uk

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lunes, 2 de agosto de 2010

Nueva encuesta sobre ciencia y religión. Por Jerry Allen Coyne

El pasado mes de mayo, el Center for Public Policy de la Virginia Commonwealth University (VCU), en colaboración con VCU Life Sciences, encargó una encuesta telefónica realizada sobre una muestra de 1.001 estadounidenses adultos acerca de sus ideas sobre la ciencia y los asuntos científicos (calentamiento global, evolución, investigación sobre células madre, etc.). Las respuestas de los entrevistados se clasificaron según edad, nivel educativo y grado de religiosidad. Se pretendió que la encuesta, llevada a cabo por Princeton Data Source, fuera demográficamente representativa de los estadounidenses, con un intervalo de confianza del 95% y un margen de error del 3’7%.

Puesto que el documento consta de 59 páginas, no pretendo comentar todos sus detalles, sino que me gustaría centrarme en algunos aspectos relativos a la evolución.

En primer lugar, ¿cuál es el estado de la “creencia” en la teoría de la evolución de los estadounidenses?

¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a su concepción sobre el origen de la vida biológica: la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios dirigió el proceso; la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios no dirigió el proceso; Dios creó directamente la vida biológica en su forma actual en un momento determinado? [El orden de las respuestas era aleatorio para los distintos entrevistados].

- Dios creó directamente la vida: 43%
- La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios dirigió el proceso: 24%
- La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios no dirigió el proceso: 18%
- Ninguna/no sabe/no contesta: 16%

Estos resultados son congruentes con encuestas realizadas durante los últimos 25 años. El 67% de los estadounidenses son creacionistas o creen que Dios dirigió la evolución; sólo el 18% acepta que la evolución es, como sostienen los biólogos, un proceso carente de dirección. Entonces, ¿cuántos entrevistados saben algo acerca de la teoría de la evolución?

¿Cuánto ha escuchado o leído sobre la teoría de la evolución?

- Mucho: 44%
- Algo: 32%
- Poco/nada: 23%
- No sabe/no contesta: 2%

Ese 44% me parece muy alto, y sospecho que si se preguntara a la gente que explicara qué son la evolución o la selección natural, se descubriría que esa cifra es exagerada. En esta misma línea, los siguientes resultados constituyen una sorpresa:

A partir de lo que usted ha escuchado o leído, ¿piensa que las evidencias que respaldan la teoría de la evolución son algo que tiene una gran aceptación dentro de la comunidad científica, o cree que los científicos manifiestan serias dudas al respecto?

- Amplia aceptación: 53%
- Muchos científicos tienen serias dudas: 31%
- No sabe/no contesta: 16%

Si hay tanta gente que conoce bien la teoría de la evolución, resulta curioso que cerca de un tercio piense que los científicos albergan serias dudas sobre la misma. A buen seguro esto refleja los sesgos religiosos de la gente o de lo que ha escuchado por parte de religiosos prominentes. Esto viene refrendado por lo siguiente:

En general, ¿considera usted que la teoría de la evolución choca con sus creencias religiosas, o considera que en su mayor parte es compatible con sus creencias religiosas? [De nuevo, el orden de las respuestas se presenta a los entrevistados aleatoriamente].

- Choca con mis creencias: 42%
- En su mayor parte es compatible: 43%
- No sabe/no contesta: 16%

Este gran número de personas que considera que la teoría de la evolución colisiona con sus creencias religiosas resulta una mala noticia para quienes consideran filosóficamente posible la conciliación entre ciencia y religión [“accomodationists”]. Pero la respuesta de los “conciliadores” –al menos la de la National Academy of Sciences, el National Center for Science Education y la American Association for the Advancement of Science– es ésta: No comprendes cabalmente tu fe, pues de otro modo te darías cuenta de que no hay conflicto alguno. Tienen ante sí una tarea teológica titánica.

¿Y qué piensan los estadounidenses de la religión, y en particular de la Biblia?

¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a la descripción de su idea sobre la Biblia: la Biblia es la palabra de Dios; la Biblia es la palabra de Dios, pero no todo lo que dice debe tomarse literalmente; la Biblia es un libro escrito por seres humanos, y no la palabra de Dios?

- La palabra de Dios: 40%
- No todo debe tomarse literalmente: 34%
- La Biblia fue escrita por seres humanos: 21%
- No sabe/no contesta: 6%

Hay más personas que creen en la literalidad de la Biblia de las que podríamos pensar, pero sin duda esto explica por qué tanta gente considera que su fe entra en conflicto con la evolución. Cabe desear a los conciliadores que tengan mucha suerte a la hora de convencer a esas personas de que la Biblia no es más que una metáfora.

Como se esperaba, las respuestas a las preguntas sobre la evolución tienen una fuerte correlación con su fe:

De quienes ven la Biblia como la palabra de Dios (378/1001), el 69% cree que Dios creó directamente la vida biológica en su forma actual, el 12% cree que la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo pero dirigida por Dios, y sólo el 5% cree que no tiene dirección alguna (además del 14% que no sabe/ninguna de las anteriores).

De entre quienes ven la Biblia como la palabra de Dios, pero consideran que no debe tomarse en sentido literal (366), el 35% son creacionistas, el 42% evolucionistas teístas y el 11% considera que la evolución no tiene dirección alguna (el 11% no sabe/ninguna de las anteriores).

Y de entre los que consideran que la Biblia fue escrita por hombres (205), el 12% son creacionistas, el 18% acepta la evolución teísta y el 56% considera que la evolución no tiene dirección alguna (el 13% no sabe/ninguna de las anteriores).

Finalmente, existe una fuerte relación entre el modo en que se entiende la Biblia y en cómo se concibe el conflicto entre la teoría de la evolución y las propias creencias religiosas:

De quienes entienden la Biblia como la palabra de Dios, el 62% considera que la evolución choca con su fe, el 22% piensa que en su mayor parte son compatibles y el 17% no lo sabe.

De quienes entienden la Biblia como la palabra de Dios, pero consideran que no debe interpretarse de forma literal, el 35% considera que en su mayor parte son compatibles y el 12% no lo sabe.

Y de quienes piensan que la Biblia fue escrita por seres humanos, el 20% piensa que esto choca con su fe, el 68% lo considera compatible en su mayor parte y el 12% no lo sabe.

De lo cual se puede concluir que está claro que la aceptación de la teoría de la evolución depende en gran medida de la naturaleza y amplitud de la creencia religiosa. Esto no sorprende a nadie (excepto, quizá, a algunos “conciliadores”). ¿Cómo puede abordarse este problema? Muchos científicos –tanto ateos como conciliadores– tratan de educar a la gente sobre qué es la teoría de la evolución y sobre las evidencias que la respaldan. Tristemente, a tenor del declive en las últimas décadas en la aceptación de la teoría de la evolución, parece que esto no funciona demasiado bien.

Discrepamos con los conciliadores acerca de la estrategia a seguir. La técnica “conciliadora” consiste en aceptar que la gente es religiosa, pero a la vez convencerla de que la teoría de la evolución efectivamente no viola su fe. Les deseamos mucha suerte con esto. Los ateos consideramos que la propia religión, y su inclinación inherente a la superstición y aceptación de formas de pensamiento irracionales, es la raíz no sólo de la negación de la evolución, sino de una miríada de dolencias que afligen a la sociedad. Puede que nuestra estrategia sea más dura, pero tiene la virtud de desarraigar estos otros males. Como ha observado Sam Harris en su crítica al texto de Mooney y Kirshenbaum "Unscientific America":

"El objetivo no es simplemente que más estadounidenses acepten que la teoría de la evolución (o cualquier otra teoría) es cierta; el propósito es contribuir a que valoren los principios del razonamiento y la robustez argumental que permiten entender que la creencia actual en la evolución es verdadera. Las dudas acerca de la evolución no son más que un síntoma de un problema subyacente; el problema radica en la fe (esto es, en la convicción sin razón suficiente, en la esperanza tomada como conocimiento, en las malas ideas blindadas respecto de las buenas, en las buenas ideas eclipsadas por las malas, en el pensamiento basado en deseos elevado al principio de salvación, etc.)".

Moon y Kirshenbaum parecen creer que podemos hacer que las personas den valor a la honestidad intelectual mintiéndoles.


- Acceda a toda la encuesta "VCU LIFE SCIENCES SURVEY 2010 / A national public opinion survey conducted for VCU Life Sciences by the VCU Center for Public Policy", haciendo clic aquí.




Fuente: WhyEvolutionisTrue.wordpress.com / "New survey on science and religion".
Autor: Jerry Allen Coyne es profesor de biología en el departamento de Ecología y Evolución de la Universidad de Chicago, dedicado principalmente a estudiar problemas de especiación y genética evolutiva. Es uno de los más respetados críticos de la teoría del diseño inteligente, a la que considera “la última encarnación pseudocientífica del creacionismo religioso”. Autor de Why Evolution is True (Oxford, 2009).
Traducción: Jordi Mundó / www.sinpermiso.info

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jueves, 8 de julio de 2010

¿Vida creada en el laboratorio? Por Antonio Cruz

Una vez más el sensacionalismo periodístico vuelve a las andadas a raíz de los experimentos del famoso biólogo y hombre de negocios norteamericano, John Craig Venter, quien fundó la empresa Celera Genomics y se hizo popular al iniciar su propio Proyecto Genoma Humano en 1999, al margen del proyecto que ya estaba realizando el consorcio público. El doctor Venter es conocido también por sus planes desde hace años para patentar y comercializar el genoma humano, el código genético de toda la humanidad; asunto que le generó una agria polémica con otros destacados compañeros de profesión.

Recientemente los investigadores del centro que lleva su nombre, el Instituto J. Craig Venter de Rockville, Maryland (Estados Unidos), lograron con éxito extraer los cromosomas de una bacteria, modificarlos e implantarlos de nuevo en otro tipo diferente de bacteria. Según sus autores, este estudio que ha sido publicado en la revista especializada Science supone sólo el primer paso hacia la creación de células artificiales.

Sin embargo, los titulares que han dado la vuelta al mundo no son tan humildes y rezan así: “Científicos crean célula artificial” (ver en Ojo Adventista, haciendo clic aquí), “Se consigue la primera célula controlada por un genoma sintético”, “Primer paso hacia la creación de vida artificial”, etc.

Estos encabezamientos se completan con posibles aplicaciones prácticas para el futuro como la obtención de bacterias capaces de sintetizar biocombustibles limpios como hidrógeno a partir de la luz solar, sustancias absorbentes de gases de efecto invernadero, compuestos para purificar el agua, limpiar derrames de petróleo, nuevas vacunas y antibióticos, etc. El propio Venter, director de las investigaciones, ha manifestado:

"Ésta es la primera célula sintética que ha sido creada… y la llamamos sintética porque la célula se deriva totalmente de un cromosoma artificial, creado con cuatro botellas de compuestos químicos, un sintetizador químico y con información inicial de una computadora".

En su opinión, semejante logro podría ser una herramienta poderosa para tratar de diseñar todo lo que se quiera en biología.

No obstante, el doctor Venter ha ido más allá de la ciencia al manifestar:

"Pensamos que es un paso importante, tanto científica como filosóficamente. Ciertamente ha cambiado mi visión de la definición de lo que es vida y de cómo funciona ésta".

¿Qué quiere decir? ¿Que la vida es fácil de crear en el laboratorio ya que sólo hacen falta cuatro botellas de productos químicos y un ordenador? ¿Acaso se refiere a la idea de que si su equipo humano lo ha logrado, entonces no haría falta ninguna inteligencia creadora de la vida pues ésta habría aparecido espontáneamente de la materia muerta como proponen el evolucionismo y el naturalismo materialista? ¿Es éste el cambio filosófico que ha experimentado su visión de la vida? Si se refiere a tales conclusiones filosóficas me parece que está muy equivocado. ¿Qué es en realidad lo que se ha logrado y qué futuro tienen estos experimentos?

Aunque dichos logros biológicos puedan ser considerados como un hito en la historia de la biotecnología, lo cierto es que no se puede hablar de la creación de una forma de vida verdaderamente artificial porque el cromosoma formado de manera sintética fue colocado en una célula viva natural que ya existía. Además dicho genoma artificial se realizó a semejanza de los demás genomas bacterianos. Es decir, usando a éstos como modelos o patrones. En realidad lo que se ha hecho, más que crear vida en el laboratorio, recuerda mucho a la clonación de animales o plantas pero a nivel de microbios.

En efecto, si la mediática oveja Dolly fue el resultado de la introducción de un núcleo de célula mamaria de su madre genética (con toda su correspondiente dotación cromosómica) en el óvulo enucleado de una segunda oveja, lo que ha realizado ahora el equipo de Venter sería algo similar pero entre microorganismos. Hay que tener en cuenta que reproducir el genoma de una bacteria es muchísimo más fácil que hacerlo con el genoma de una célula eucariota animal o vegetal, ya que los microbios únicamente poseen un cromosoma circular pequeño mientras que las células con núcleo tienen toda una dotación que, como en el caso humano, es de 46 cromosomas muy complejos por célula.

En el año 2007, los científicos informaron que habían logrado transferir el genoma natural de una bacteria, Mycoplasma mycoides (foto), a otra bacteria, Mycoplasma capricolum, y que los genes de la primera empezaron a controlar el funcionamiento celular de la segunda. Un año después, el equipo manifestó que había logrado crear un cromosoma sintético de la Mycoplasma mycoides utilizando bloques de material genético. La bacteria con genoma sintético logró producir proteínas de la bacteria trasplantada. Ahora, los investigadores combinando ambos avances han tomado el genoma sintético de la M. mycoides añadiéndole secuencias de ADN que sirvieran como "marcas" para distinguirlo del genoma natural. Todos estos experimentos han costado alrededor de 40 millones de dólares, pero tal cantidad no importa demasiado cuando se piensa que en el futuro se podrían ganar miles de millones.

Algunos críticos han expresado en numerosas ocasiones sus recelos ante la llamada biología sintética y los intentos por crear vida artificial sin ninguna regulación bioética. Sobre todo, porque piensan que la tecnología necesaria podría acabar en las manos equivocadas y facilitar la creación de las peores armas biológicas jamás imaginadas. Se ha manifestado también que la ciencia está volando muy alto por encima de la comprensión de la sociedad y que quizás cuando ésta reaccione sea ya demasiado tarde. De ahí el interés de algunos mandatarios, como el propio Obama, por informarse adecuadamente de estos últimos experimentos.

¿Está el científico jugando a ser Dios? ¿Será capaz de crear especies nuevas? De momento, no se fabrican genes nuevos (esto sería muy arriesgado sin conocer qué proteínas o funciones tendrían), lo que se hace es copiar genes conocidos de las células naturales y ordenarlos según secuencias determinadas con el fin de que sinteticen productos que interesan. Esto no es crear nueva vida sino modificar el rompecabezas genómico existente con una finalidad concreta.

Es posible que en un futuro el hombre consiga muchos logros en el área de la vida artificial, aunque siempre será imitando lo que ya existe en la naturaleza. No me parece posible crear vida en el laboratorio a partir de cero. No es lo mismo transformar que crear. Se podrá manipular y modificar el material biológico ya existente. Es decir, será posible copiar a Dios, pero jamás llegar a serlo.





Fuente: Creacionismo.net
Autor: Antonio Cruz, (España, 1952-) científico y teólogo protestante. Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona el 17 de Marzo de 1979 y Doctor en Biología por la misma Universidad de Barcelona el 10 de julio de 1990. Ha sido Catedrático de Biología y Jefe del Seminario de Ciencias Experimentales del Instituto Investigador «Blanxart» en Barcelona; Biólogo investigador del «Centro de Recursos de Biodiversidad Animal» del Departamento de Biología Animal de la «Universidad de Barcelona.»; Miembro del Tribunal de Oposiciones al Cuerpo de Profesores y miembro distinguido de la «Asociación Española de Entomología», de la «Institució Catalana d´Història Natural» y de la «Société Française d’Historia Naturelle». Ha trabajado en diversas investigaciones zoológicas y descubierto numerosas especies de crustáceos isópodos. Sus principales obras: La ciencia, ¿encuentra a Dios?; Una desmitificación de la Sociología; Una propuesta para el tercer milenio; Parábolas de Jesús en el mundo postmoderno; La ciencia: ¿encuentra a Dios?; El cristiano en la aldea global; Bioética cristiana, Darwin no mató a Dios, y Postmodernidad.

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viernes, 18 de junio de 2010

Y Dios creó al dinosaurio

Un millón de visitantes visitan el "Creation Museum"En un rincón de Kentucky, donde el estado se junta con Indiana y Ohio, se abre una atracción tan visitada como controvertida, el 'Creation Museum' o museo del creacionismo. El lugar rechaza la teoría de la evolución y explica el origen del universo, los animales y el hombre según una lectura literal del Antiguo Testamento.

Abrió hace tres años y desde entonces ha recibido un millón de visitantes, una cifra superior a la que reciben anualmente los grandes museos como el madrileño Thyssen.

Es martes. Son las once de la mañana y cerca de un centenar de personas camina en grupos del aparcamiento al edificio. El complejo consta de un edifico moderno y un jardín donde se percibe la enorme inversión.

Hace sol pero algunas mujeres llevan faldas hasta los tobillos, blusas cerradas y peinados que recuerdan a 'La casa de la pradera'. George, un hombre de mediana edad con pantalón vaquero de peto, cierra la camioneta y camina tras su mujer y sus cinco hijas.

Viene de Indiana, donde se mudó al poco de casarse, para que sus hijos se criaran en un entorno tradicional, lejos de su ciudad natal de Los Angeles. Las niñas no van al colegio y él les da clases en casa. "Todos los meses hacemos una excursión. Este es uno de nuestros destinos favoritos".

'Los fósiles no vienen con etiquetas'

En la puerta, un cartel indica que se entra en un recinto cristiano y se debe actuar con corrección. Dentro, junto a las taquillas, una breve leyenda indica que Adán pecó y su acción trajo el mal a los hombres. Una consigna que se repite con frecuencia en los distintos pabellones.

Los textos que acompañan a las pinturas, reproducciones y materiales del centro se caracterizan por su brevedad y sencillez. Son mensajes directos del tipo: "Los fósiles no vienen con etiquetas que nos digan cómo vivían ni cuándo murieron los animales".

Varios estudiantes de enseñanza media se dirigen a la sala de los dinosaurios. En una representación de la antigüedad, se ve a un hombre con un tiranosauro al fondo. Un niño cabalga entre reproducciones de estos animales. Laura, su madre ha pedido el día libre en el trabajo y acompaña como voluntaria a las profesoras de una visita escolar de Kentucky.

"En Estados Unidos está prohibida la enseñanza de religión en las escuelas públicas. Yo tengo dos trabajos para poder pagar la escuela cristiana donde van mis hijos. Allí les enseñan la Biblia y la ciencia como me la enseñaron a mí, les explican que Dios hizo el mundo y a los seres en seis días y al séptimo descansó".

Adán, Eva y los dinosaurios

Otra sala, la del Jardín del Edén, muestra un vergel en el que conviven distintas especies con Adán y Eva. Dos jóvenes observan las figuras humanas que surgen entre la maleza. "Venimos de Virginia. Acabamos de casarnos y estamos de luna de miel. Yo estudié en una escuela bíblica y hace tiempo quería conocer el museo", comenta él.

Dos pastores de una misión bautista de Minnesota también han recorrido centenares de kilómetros hasta aquí, en un viaje educativo con ocho adolescentes, que les llevará a diversas misiones americanas. Robert, uno de los pastores, que vivió en España como misionero, aprovecha para resumir su creencia. "Nosotros no hacemos como los católicos, sólo tenemos una fuente de doctrina, la Biblia, y no estamos cambiando las normas cada vez".

Las jaulas del arca de Noé

Los chicos fotografían a los animales, reproducciones realistas y leen los carteles. Según el museo, al principio de los tiempos, en la tierra no había muerte ni enfermedad; todos los seres eran vegetarianos y los grandes animales no atacaban a los pequeños. Con el pecado de Adán, llegaron las enfermedades y la muerte. Tiempo después, Dios mandó el diluvio como castigo a los pecados de los hombres y confió a Noé que preservara las especies creadas. "Todos los hombres son descendientes de los tres hijos de Noé", afirma una lámina del museo.

Noé y el arca es uno de los espacios principales del museo. Diversas figuras y animaciones enseñan un barco, parejas de animales, dinosaurios incluidos, trepando por él y hasta jaulas como las que debían encontrarse en el arca. De nuevo, una película refuerza el mensaje.

Al avanzar por el museo, en contraposición con el paraíso, un callejón oscuro y sucio conduce a una nueva sala. El visitante se convierte en mirón y, a través de unas ventanas, asiste a supuestas situaciones cotidianas de adolescentes.

Una chica habla por teléfono para informarse del aborto, dos chicos se intercambian pastillas, otro ve pornografía en el ordenador. Igual que los demás videos, las imágenes son profesionales y directas.

Un empleado del museo abre las puertas de una sala en la que se ofrece una proyección bíblica. Como todos los trabajadores del centro, ha debido firmar un documento en el que declara que cree en las ideas que se difunden en el museo. Sonríe y dice que no está sorprendido del éxito del lugar. "La semana en la que abrimos, tuvimos visitantes de todos los estados. Y todos los días hablo con personas que vienen de un país distinto. En todas partes quieren conocer la verdad".

La fecha del diluvio

Según la corriente creacionista de la Tierra Joven, el universo tiene 6.000 años de antigüedad. Sus seguidores mantienen que los fósiles se produjeron en un periodo breve de tiempo, antes del diluvio, datado hace 4500 años, y que la riada los repartió por la tierra. El creacionismo no es una religión pero sus doctrinas son defendidas por diversos grupos cristianos protestantes, como los evangélicos.

Los creacionistas mantienen una lucha para que en las escuelas se enseñe la historia bíblica de la creación junto a la teoría de la evolución. Consideran que ésta es una simple teoría y que, al contrario, la Biblia es un libro científicamente válido.

El 'Creation Museum' abrió sus puertas en 2007, tras una inversión superior a los 25 millones de dólares (20 millones de euros) y millonarias donaciones particulares.

Su promotor fue Ken Ham, un australiano afincado en Estados Unidos, conferenciante y fundador de la asociación Answers in Genesis (Respuestas en el Génesis) y autor de diversos libros de divulgación, cuestionados por la comunidad científica. Numerosos profesores e investigadores se han proclamaron contrarios a las doctrinas creacionistas y aseguraron que el museo atentaba contra la educación y la ciencia.

Aunque no existen estadísticas precisas, según los diversos estudios, entre un 47 y un 60% de los estadounidenses creen que Dios creó todas las formas tal y como son en la actualidad.



Fuente: ElMundo.es
Autor: Suso Mourelo | Petersburg (Kentucky)

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jueves, 20 de mayo de 2010

Científicos crean "célula artificial"

Científicos en Estados Unidos crearon lo que dicen es la primera célula controlada por un genoma sintético.



Según los investigadores, éste es el primer paso hacia la creación de vida artificial y algún día se podrían crear bacterias para, por ejemplo, producir combustibles o ayudar a absorber gases contaminantes y resolver otros problemas ambientales.

Los científicos del Instituto J. Craig Venter, que ya habían creado el genoma sintético de una bacteria, ahora lograron trasplantarlo a otra y producir lo que dicen es una célula artificial.

Esta célula "programada" por su cromosoma sintético comenzó a replicarse y a producir una nueva serie de proteínas, expresan los investigadores en la revista Science.

"Hito"
Aunque algunos expertos describen el avance como un "hito en la historia de la biología y biotecnología", todavía, dicen, no se puede hablar de una forma de vida "verdaderamente artificial" porque el genoma sintético fue colocado en una célula natural.

"Ésta es la primera célula sintética que ha sido creada", afirma el profesor Craig Venter, quien dirigió la investigación.

"Y la llamamos sintética porque la célula se deriva totalmente de un cromosoma artificial, creado con cuatro botellas de compuestos químicos, un sintetizador químico y con información inicial de una computadora".

"Esto puede ser una herramienta poderosa para tratar de diseñar lo que queremos en biología. Tenemos una amplia variedad de aplicaciones en mente" señala el científico.

Hace más de una década el profesor Venter y su equipo comenzaron su proyecto para la creación de vida en el laboratorio determinando cuál era la información mínima necesaria para que un microbio pudiera existir.

La teoría era que a esa información se le podrían agregar genes capaces de convertir a ese microbio en una "fábrica" productora de compuestos útiles, como combustibles, fármacos y otras sustancias.

En 2007 los científicos informaron que habían logrado transferir el genoma natural de una bacteria, Mycoplasma mycoides, a otra bacteria, Mycoplasma capricolum, tomando el control de su funcionamiento celular.

Un año después, el equipo informó que había logrado crear un cromosoma sintético de la Mycoplasma mycoides utilizando bloques de material genético.

Ahora, los científicos combinaron ambos avances tomando el genoma sintético de la M. mycoides añadiéndole secuencias de ADN que sirvieran como "marcas" para distinguirlo del genoma natural.

Compuestos útiles

Los científicos insertaron secuencias cortas de ADN en levadura para modificar el genoma de la bacteria, posteriormente transfirieron cadenas medianas de ADN a una bacteria E. coli que nuevamente fueron insertadas en la levadura.

Eventualmente lograron producir un genoma con más de un millón de pares de bases de ADN.

El paso siguiente de los investigadores fue trasplantar el genoma sintético de la M. mycoides a la M. capricolum.

El nuevo genoma, dicen los científicos, "puso en marcha" a las células recipientes. Y aunque 14 genes fueron eliminados o interrumpidos en la M. mycoides, ésta siguió siendo una bacteria normal y produciendo solo proteínas de M. mycoides.

En el laboratorio los científicos pudieron comprobarlo cuando apareció una colonia azul de bacterias que comenzó a reproducirse en la placa (foto).

Cuando secuenciaron el ADN de la colonia confirmaron que la bacteria tenía el genoma sintético y que estaba produciendo proteínas de la M. mycoides y no de la M. capricolum.

"Fue claro que habíamos logrado transformar una célula en otra" expresa el profesor Venter.

"Pensamos que es un paso importante, tanto científica como filosóficamente. Ciertamente ha cambiado mi visión de la definición de lo que es vida y de cómo funciona la vida", agrega.

Otros expertos afirman sin embargo que aunque el avance es muy importante todavía es muy pronto para hablar de "vida artificial".

"Es un logro ciertamente asombroso" dice el doctor Anthony Forster, biólogo molecular de la Universidad de Vanderbilt, en Tennessee, Estados Unidos.

Pero subraya que "esta investigación ciertamente no creó una forma de vida verdaderamente sintética, porque el genoma sintético fue colocado en una célula que ya existía".

De cualquier forma, Craig Venter está ahora un poco más cerca de su objetivo final: la creación de microorganismos diseñados específicamente para producir compuestos útiles para la humanidad, como combustibles limpios como hidrógeno, sustancias absorbentes de gases de efecto invernadero, compuestos para purificar el agua y hasta limpiar derrames de petróleo.


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Fuente; BBC mundo
Autor: BBC Ciencia
Fotografía: Colonies of the transformed Mycoplasma mycoides bacterium. / J. Craig Venter Institute.

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