jueves, 14 de mayo de 2009

Doscientos años negando a Charles Darwin

En el corazón del movimiento creacionista de EEUU, el científico inglés es considerado "un hombre peligroso"
"Creemos firmemente que Dios creó al hombre y todo lo que hay sobre la faz de la tierra. Y en mi opinión, es lo suficientemente poderoso como para haberlo hecho en un par de días". Rob Koke, pastor de Shoreline Christian Center , no duda ni un segundo. Estamos en Texas, uno de los estados donde la teoría del creacionismo tiene más seguidores y donde Darwin es considerado por muchos "un hombre peligroso".

Enfundado en americana y vaqueros negros, camiseta roja y botas de cowboy, el fundador de esta megachurch a las afueras de Austin encabeza una congregación de 12.000 fieles. Un soleado domingo de febrero, el salón principal del inmenso recinto acoge a 5.000 creyentes que han venido a escuchar su sermón, claro y directo, sin liturgia, salpicado con anécdotas y bromas. Nada que ver con una misa al uso, y mucho con una charla de autoayuda y superación personal. Los asistentes entregan donaciones a golpe de chequera mientras los pastores auxiliares reparten kleenex a quienes lloran después de confesarse en esta enorme iglesia a medio camino entre un centro comercial (con cafetería y tienda de recuerdos cristianos) y una sala de conciertos (el sermón es amenizado por seis cantantes y una banda completa que interpreta canciones religiosas a ritmo de rock, rap y reggae).

Ya sin micrófono inalámbrico y más relajado tras bajarse del escenario, Koke se muestra prudente, sin querer molestar a ninguno de los miembros de su iglesia. Por eso es comprensivo con quienes se alejan del creacionismo clásico y admiten que ha habido algún tipo de evolución (eso sí, dirigida por Dios), frente a los que creen ciegamente en lo que cuenta el Génesis: es decir, que Dios creó al mundo y al hombre en una semana.

"Dentro de nuestra amplia familia hay diferentes opiniones, pero nadie duda de que somos producto de un Creador Divino. Nosotros no nos posicionamos sobre el cómo, sino sobre el quién, y en eso no hay discusión posible. Todo tiene un autor, un creador: este bolígrafo, la grabadora, una botella de agua... De hecho, yo necesitaría más fe para creer que todo es producto del azar y la evolución que para creer que lo ha hecho Dios". Koke, de origen holandés, se disipa cuando trata de explicar las "pruebas" que sostienen sus afirmaciones, que echan por tierra la teoría de la evolución de las especies.

Más claro lo tiene Carl Baugh, director del Museo de Evidencias del Creacionismo en Glen Rose, un pueblecito a una hora al sur de Dallas. Este paleontólogo con varios títulos en Teología lleva desde 1985 trabajando para demostrar científicamente que el mundo fue creado por Dios, algo de lo que tampoco tiene ninguna duda. Su discurso es sólido, plagado de tecnicismos científicos.

Modelo bíblico

Durante el tour por su minúsculo y destartalado museo repite que sus experimentos, tanto sobre el terreno como en el laboratorio, han sido certificados y contrastados. Una de las principales pruebas que aporta para desmontar a Darwin son dos huellas que demostrarían que los dinosaurios y los hombres coexistieron. De ser cierto, los evolucionistas estarían en serios aprietos. Una de las huellas, encontrada cerca del museo en los años cincuenta, muestra la pisada de un humano sobre la de un dinosaurio. La otra, hallada en el año 2000, es la de un dinosaurio sobre la de un humano.

Con un currículum de varias páginas y decenas de excavaciones a sus espaldas, Baugh reconoce que antes de llegar a Glen Rose era un "moderado" seguidor de la teoría de la evolución. Pero sus descubrimientos le hicieron cambiar de idea. "Cuando me di cuenta de que los dinosaurios y los hombres habían vivido juntos no pude dormir en cuatro días. Todas mis creencias se vinieron abajo", explica con voz pausada, arqueando las cejas.

Otro de sus experimentos, ya en el laboratorio, le ha llevado a descubrir que toda la información genética viene dada y que no son las condiciones atmosféricas ni la selección natural -como expone Darwin- lo que explicaría la evolución. Pero, entonces, ¿qué pasó con los dinosaurios? Se extinguieron, dice, en el Diluvio Universal que narra el Génesis. "Los únicos seres vivos que se salvaron gracias al Arca de Noé son los que existen actualmente en el mundo". Y es aquí donde Baugh, que ha dado conferencias para científicos de la NASA, tira de la Biblia y se posiciona en el creacionismo clásico, el que cifra en entre 6.000 y 8.000 años la edad del planeta Tierra. "Nosotros demostramos científicamente que el modelo bíblico de la creación es cierto", apunta con una amable sonrisa.

Más combativos son los expertos del Institute for Creation Research o Instituto para la Investigación de la Creación (ICR), situado en un polígono industrial en la periferia de Dallas, a tres horas en coche de Austin. Bruce Wood es el director de comunicación del centro fundado por Henry Morris, considerado el padre del movimiento creacionista moderno. Es el ala dura, la derecha ultrareligiosa que no disimula su agenda política. No sólo desprecian a Darwin, sino que descalifican a aquellos cristianos que creen que Dios no hizo el mundo en seis días y que utilizó algún tipo de evolución en la creación del hombre. "Les han lavado el cerebro", insiste Wood.

"¿Cree en Dios?"

En el ICR, puntero en la investigación y promoción del creacionismo, están a la defensiva. Y piden sin disimulo la unión a su causa. Al finalizar la visita por el centro -tres edificios donde trabajan unas 40 personas- aparece el director, Lawrence Ford, que con tono áspero lanza varias preguntas. "¿Cree en Dios? ¿Cree en el Génesis? ¿A quién apoya su periódico, a Obama o a Bush?". Con recelo, da por acabada la charla, después de soltar: "La prensa europea siempre nos malinterpreta". "Todo lo que tengo que decir está en la revista", concluye Ford en referencia al último número de Acts & Facts , dedicado a contradecir a Darwin en su 200 aniversario.

Desde el ICR aseguran que su fe "no es ciega", que se basa "en evidencias y hechos". "Miramos a la tierra, a los animales, al hombre, y no encontramos la forma de que la evolución pueda explicar todo lo que existe, su increíble complejidad", explica Wood, quien, ante un cuadro con mariposas disecadas, afirma: "La naturaleza no puede ni tiene necesidad de crear tanta riqueza de colores, tanta belleza... Todo esto no puede ser fruto de la casualidad". El resto de sus pruebas para demostrar que están en lo cierto las sacan, de nuevo, de la Biblia. Ahí, en la interpretación literal del Génesis, es donde están todas las respuestas.

Uno de esos cristianos impuros de los que hablan en el ICR sería Justin Marston, británico de 31 años que se mudó hace dos a Texas. Este químico de formación, que fue el científico más joven en publicar con 18 años en Nature, va cada domingo a la iglesia que dirige Rob Koke. Marston es de los creacionistas que creen en la evolución. "Pero dejando claro que fue Dios quien escogió la evolución natural para crearnos. Y yo no voy a ser quien para contradecirle".
"En estos tiempos de crisis, lo más rentable es invertir en el Reino de Dios"

Marston, que insiste en recordar que la fe y la ciencia no siempre están reñidas, intenta responderse a la pregunta clave: ¿de dónde venimos?. "Los evolucionistas seguidores de Darwin no se detienen en esa cuestión. Es más, niegan la existencia de Dios". Antes de marcharse a casa a ver la Super Bowl, hace su donación a Shoreline Christian Center, con las palabras de su fundador aún en el aire. "En estos tiempos de crisis, lo más rentable es invertir en el Reino de Dios".

Fuente: Público.com
Autor: Óscar Santamaría / Texas

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martes, 28 de abril de 2009

La Creación en el Nuevo Testamento. Por Ekkehardt Mueller

Las Escrituras tratan acerca de las cuestiones más importantes que los humanos formulan: ¿Qué somos? ¿De donde venimos? ¿A donde iremos? ¿Por qué estamos aquí? Aunque el Nuevo Testamento (NT) habla sobre las buenas noticias de la salvación y señala a un futuro maravilloso para los que elijan seguir a Cristo, también hace referencia a la creación.

I. Referencias a la Creación en el NT

El NT hace referencia a la creación con bastante frecuencia. Solamente unos pocos libros del NT no contienen una cita o una alusión directa al relato de la creación de Génesis 1 y 2. Típicamente éstas son las cartas más cortas del NT.[1] El mayor énfasis en la creación se encuentra en las epístolas a los Romanos y a los Hebreos, así como en el libro del Apocalipsis.[2]
En algunos casos la creación y la caída están conectadas. Otras veces la caída es mencionada aisladamente, pero su relación con la creación es evidente.

Génesis 1 y 2 no son los únicos textos de la creación en el AT. Otros pasajes importantes sobre la creación se encuentran en Job 38-42; Salmos 8, 19, y 104; Isaías 40:26-28, 65-66; Jeremías 10:11-13; 27:5; 32:17; 51:15-16; Amós 4:13, 5:8-9; 9:5-6; etc.[3] Sin embargo, se refieren a Génesis 1 y 2. Por lo tanto, las citas en el AT que aparecen en el NT y que se tienen relación con la creación se toman básicamente de Génesis 1 y 2. Además de numerosas alusiones encontramos cerca de ocho citas, dos en el evangelio de Mateo, dos en el evangelio de Marcos y cuatro en los escritos de Pablo.[4] Todas las citas en los evangelios son parte de la respuesta de Jesús a los Fariseos al ser preguntado sobre el problema del divorcio.

Los textos, o las partes de ellos que se citan en el NT, son Génesis 1:27; 2:2; 2:7; y 2:24. Curiosamente estas citas se refieren a la creación de la humanidad y a las dos instituciones divinas establecidas en la creación, a saber el sábado y el matrimonio.

Entre los textos del NT que tratan sobre la creación encontramos un número de ellos que utilizan fórmulas tales como "desde la fundación del mundo." Además las palabras ktisis ("creación," "lo que es creado," "criatura"),[5] ktisma ("lo que es creado," "criatura"),[6] ktizō ("crear," "hacer")[7] se utilizan 38 veces y acentúan la importancia del concepto de la creación en el NT.

Esta familia de palabras describe lo que Dios ha creado en el principio. Sin embargo, la creación no se limita a esta tierra o al sistema solar (Apocalipsis 5:13). "El primogénito de toda la creación" (Colosenses 1:15) y "el comienzo/creador de la creación de Dios" (Apocalipsis 3:14) es Jesús. En Cristo, la persona, aunque ya siendo criatura de Dios, puede llegar a ser "una nueva criatura" (2 Corintios 5:17; cf., Gálatas 6:15). "Son...creados en Cristo Jesús para buenas obras" (Efesios 2:10). Jesús también ha roto la barrera entre Israel y los Gentiles. Él ha hecho (ktizō) "los dos en un nuevo hombre," una iglesia. Los cristianos son llamados a "vestirse del nuevo hombre" que ha sido "creado a semejanza de Dios en la justicia y santidad de la verdad" (Efesios 4:24; cf., Colosenses 3:10). De este modo, el término "crear", además de su significado original, tiene una dimensión eclesial.

Obviamente, los numerosos textos del NT sobre la creación asumen que la creación ha ser entendida literalmente. Dios creó los cielos, la tierra, las diversas plantas y otros seres. Sin embargo, en el NT el concepto de creación no se limita a la creación descrita en Génesis 1 y 2. Abarca mucho más, aunque en un sentido diferente. Jesús ha creado su iglesia. La gente se ha convertido en una nueva creación de Cristo Jesús, algo que todavía ocurre ahora. Pero esta constante actividad creativa de Dios no pone en cuestión la creación específica de los cielos, la tierra y la vida sobre ella en un momento de tiempo específico en el pasado. Más bien debido a que Dios pudo hacer lo primero, también puede hacer lo segundo.

II. Jesucristo y la Creación

Las palabras de Jesús tal como están registradas en los cuatro evangelios canónicos contienen diez referencias a la creación.[8] Jesús no solamente hizo referencia a Génesis 1 y 2. En sus discursos también encontramos a personas –Abel (Mateo 23:35) y Noé (Mateo 24:37-39; Lucas 17:26-27), y acontecimientos –el diluvio (Mateo 24:39), que ocurren en Génesis 3-11. Cuando leemos estos breves pasajes obtenemos la clara impresión de que, según Jesús, Noé y Abel no fueron figuras mitológicas sino verdaderas personas humanas, que Génesis 3-11 es narrativa histórica que no debe ser entendida simbólicamente, y que el diluvio fue un evento global que ocurrió realmente (Génesis 6-8).[9] Es por tanto de esperar que Jesús utilizara el mismo enfoque sobre la interpretación bíblica cuando se refirió a la creación. Y esto es exactamente lo que encontramos en los Evangelios.

1. Referencias Indirectas a la Creación

1. La fundación del mundo. La frase "de la fundación (katabolē) del mundo" (Mateo 25:34; Lucas 11:50) y la frase relacionada "antes de la fundación (katabolē) del mundo" (Juan 17:24) usadas por Jesús, describen los acontecimientos que han ocurrido desde la creación o los acontecimientos que ocurrieron antes de la creación del mundo. La palabra katabolē se puede traducir como "fundación," "principio," y en cierto grado como "creación." Estas frases se "refieren al principio de la creación entera según lo descrito en Génesis 1"[10] y no simplemente a la creación de la humanidad. No separan lo primero de lo segundo.

2. La predicación del Evangelio a toda la creación. La proclamación del evangelio se dirige a todos los seres humanos (Marcos 16:15). Las palabras "creación" o "criatura" se utilizan en un sentido restringido que se refiere a los seres humanos solamente. Al llamar a las personas "criaturas" o "creación" Jesús pudo haber recordado a sus audiencias que todos los seres humanos son creados por Dios, tienen un valor intrínseco, y son propiedad de Dios. Como tales merecen oír el Evangelio y ser salvados.

2. Referencias Directas a la Creación

1. El sábado hecho para el hombre. Marcos 2:27-28 hace referencia al cuarto mandamiento en Éxodo 20:8-11 donde el sábado aparece ligado a la creación. Sin embargo, la creación aparece por si misma en Marcos 2. Según Jesús el sábado es una creación de Dios al igual que la humanidad. El propósito del sábado es ser una bendición para la humanidad. El texto asume que la humanidad fue creada por Dios. El cambio desde el verso 27 al verso 28 es abrupto: "Por lo tanto, el Hijo del Hombre es Señor incluso del sábado." El término "Por lo tanto/así" parece tener sentido si el que ha creado la humanidad y el sábado es el Hijo del Hombre. Si esta conclusión es correcta, entonces Marcos 2 es un texto notable en el cual Jesús mismo mantiene una afirmación oculta de ser el creador de la humanidad y del sábado.

2. Desde el principio de la creación que Dios creó. Marcos 13:19 es una declaración clave que conecta el verbo "para crear" con el sustantivo "creación." Jesús indica que Dios es el creador y que esta creación es el punto de partida de la historia humana. El uniformitarianismo no es una opción.

3. Citas de Génesis 1 y 2. Mateo 19:1-12 y Marcos 10:1-12 son textos paralelos que se ocupan del problema del divorcio. Jesús se opone al divorcio. En ambos Evangelios Jesús apoya su posición señalando de nuevo a la creación y demostrando la intención de Dios cuando Él instituyó la unión. Mientras que Marcos 2 se ocupa del sábado y de la creación, Marcos 10 y Mateo 19 tratan sobre la creación y la unión matrimonial, la otra institución heredada del Paraíso. Estos textos son la referencia más clara al relato de la creación del Génesis que se encuentra en las enseñanzas de Jesús, quien cita Génesis 1:27 y 2:24.

Usando estos textos y aplicándolos al matrimonio, Jesús declara que son fundamentales para los cristianos. Dios creó la primera pareja, Adán y Eva. La distinción de géneros fue establecida por Dios. Jesús afirma el relato de la creación y el modo de la creación según lo descrito allí. Él entiende Génesis 1 y 2 literalmente. Al hacer hincapié en que solamente dos seres y dos seres del sexo opuesto se convierten en uno, Jesús rechaza la poligamia[11] así como la homosexualidad. Obviamente, para Jesús el relato de la creación era no sólo descriptivo sino también preceptivo y determina el comportamiento ético y moral.

3. Resumen

El NT hace hincapié en que Jesús aceptó la Biblia de su época como la palabra de Dios, la cual tiene autoridad y es confiable. En ella se habla de la creación y el diluvio como hechos verdaderos. Jesús no evidenció duda alguna sobre las Escrituras, sino que manifestó que “las Escrituras no se pueden anular” (Juan 10:35). Él confió en las Escrituras incluso en los momentos más desafiantes de su vida.

La creación sucedió en un momento definido. Hubo un principio, y éste es la semana de la creación que incluye las actividades creativas de Dios descritas en Génesis 1 y 2 y el establecimiento del sábado. El hecho de que Jesús mencionara importantes personajes bíblicos, comenzando por nombre con Abel, aunque Adán y Eva sean referidos indirectamente, y que en sus discursos toque todos los períodos de la historia de Israel, indica que Él tenía en mente una cronología corta. El principio de la humanidad no se separa de los otros actos creativos de Dios en la semana de la creación.

Los seres humanos fueron creados antes de que el sábado existiera. Son valiosos para alcanzar la salvación y deben poder escuchar el Evangelio. En Marcos 2 el sábado es un día de veinticuatro horas. Este sábado hace referencia al sábado de la creación. Obviamente, según Jesús los días de la creación fueron de veinticuatro horas literales. Por lo tanto, una lectura literal y detallada de Génesis 1 y 2 parece ser el acercamiento más apropiado a las Escrituras.

III. Jesucristo como el Creador

El NT afirma en varias ocasiones que Jesús es Dios, que él existe para siempre, y que se encarnó como humano. Como tal vivó entre nosotros, murió una muerte vergonzosa y dolorosa en nuestro lugar, fue levantado de entre los muertos y llevado el cielo. Ahora sirve como nuestro Sumo Sacerdote y volverá como rey de reyes para llevar a su gente a su hogar. Pero además de todas estas funciones Jesús es descrito como el creador y el sostenedor de la creación entera.

Esto es una contribución especial del NT a la teología de la creación. Aunque el AT señala a Cristo como el creador de una manera velada,[12] es el NT el que explica claramente que Jesús es el creador. Mientras que algunos textos resaltan que Dios ha creado todas las cosas, otros pasajes cruciales del NT[13] hacen hincapié en que Jesús es el creador (Juan 1:3; Colosenses 1:15-16; Hebreos 1:2,10). Estos textos excluyen a Jesús del reino de los seres creados. De hecho, todas las cosas y todos los seres han sido creados a través de él. Además, la perspectiva cósmica que incluye más que la creación se explica muy claramente en Colosenses 1.

Juan 1:1-4 retrata a Jesús como la Palabra, como Dios, el Creador, y la vida. La creación se expresa en varias maneras. (1) Esta Palabra existió ya "en el principio," un recordatorio de Génesis 1:1. (2) El trasfondo del AT aparece parcialmente al menos en Salmos 33:6, 9. Jesús es esa Palabra creadora de Dios. (3) Juan nos dice explícitamente que todas las cosas vinieron a la existencia a través de Él.

Hebreos 1:10 aplica una cita, Salmos 102:25, a Jesús, aunque el contexto del AT habla de Yahweh como el Creador. La frase "en el principio" nos lleva de nuevo a Génesis 1:1.

Colosenses 1:15-20 es un extenso himno cristológico. La primera parte enfatiza a Jesús como creador (versos 15-16) y se corresponde con la última parte (versos 18b-20), en la cual Jesús es el reconciliador. La misma persona que ha creado todas las cosas puede reconciliar todas las cosas a través de la sangre que vertió en la cruz. Por lo tanto, es incoherente afirmar que Jesús nos ha salvado una vez y para siempre por medio de su muerte en la cruz, un corto acontecimiento en la historia, y al mismo tiempo mantener que él nos ha creado por medio de un proceso evolutivo que requirió millones o miles de millones de años.

Además, se puede ver la energía creativa de Jesús en el hecho de que sus seguidores son recreados espiritualmente (Efesios 2:10; 2 Corintios 5:17) y en que Jesús ha creado su iglesia (Efesios 2:15). Ninguno de estos procesos creativos que dependen del sacrificio de Cristo en la cruz requiere de tal proceso evolutivo.

Por otra parte, si es verdad que Jesús es el Creador, él debe saber por medio de qué proceso llevó a cabo la creación. Sus palabras llevan un peso que sobrepasa todo el conocimiento humano. Puesto que Jesús es el Creador, no podemos hablar del tema de la creación y de los problemas relacionados con la fe y la ciencia sin centrarse en Él. Aunque Génesis 1-11 es crucial para el debate presente, Jesús no puede ser excluido de esta discusión. Lo que decidimos sobre la protología, tiene un impacto directo en la soteriología.

IV. Los Discípulos de Jesús y la Creación

Los discípulos de Jesús también tienen mucho que a decir sobre la creación. Resumiremos algunas de sus declaraciones.

1. Pablo y Algunas Declaraciones Adicionales Sobre la Creación

Pablo proclamó al "Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo el que hay en ellos" (Hechos 14:15), lo cual es probablemente una referencia al mandamiento del sábado (Éxodo 20:11). Este Dios "hizo todo el linaje de los hombres" (Hechos 17:26). En Romanos 5 Pablo menciona a Adán por nombre y discute las consecuencias de su pecado pero también el don de la salvación en Cristo Jesús. "En Adán todos mueren" pero "en Cristo todos serán vueltos a la vida" (1 Corintios 15:22). La creación gime y sufre y desea ser librada "de la esclavitud de la corrupción" mientras que los cristianos esperan con impaciencia la salvación final (Romanos 8:18-23). Pablo sabe que Eva fue engañada (2 Corintios 11:3), y que Adán fue creado primero y después Eva (1Timoteo 2:13). El catálogo de vicios mencionados en Romanos 1:18-32 se presenta en el contexto de la creación.[14]

Pablo cita dos veces Génesis 2:24, una vez cuando advierte contra la inmoralidad sexual (1Corintios 6:16) y otra cuando trata sobre la relación entre el marido y la esposa, la cual se convierte en un símbolo de la relación entre Cristo y su iglesia (Efesios 5:31). En el contexto de su discusión sobre la primera resurrección Pablo cita parte de Génesis 2:7, aunque levemente embellecido: "el primer Adán, fue hecho un ser viviente" (1Corintios 15:45).

En Hebreos 4:4, cuando se discute la aplicación del resto del tema, se cita Génesis 2:2: "...y [Dios] reposó el séptimo día de todo su trabajo." El autor conoce a Abel (Hebreos 11:4; 12:24); a Enoc (Hebreos 11:5), y Noé (Heb 11:7). En Hebreos 11:3 se indica: "por la fe entendemos que los mundos fueron formados por la Palabra de Dios, de modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía."

Pablo ha contribuido mucho a ver a Jesús como Creador tal como se ha mencionado anteriormente. Él basa su teología en una lectura literal del relato de la creación y de la historia de la subsiguiente caída. Cuando utiliza tipología Pablo compara a personas históricas con otras personas históricas y sigue el enfoque de Cristo al interpretar Génesis 1-11.

2. Juan y Algunas Declaraciones Adicionales Sobre la Creación

Al igual que Pablo, Juan insiste en precisar que Jesús es el Creador. Las alusiones a la creación abundan en el libro del Apocalipsis. Todas las cosas son creadas por Dios (Apocalipsis 4:11). Dios "creó el cielo y cuanto hay en él, la tierra y cuanto hay en ella, y el mar y cuanto hay en él" (Apocalipsis 10:6). A la humanidad se le pide "adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de la aguas" (Apocalipsis 14:7). Ambos textos señalan no sólo a la creación sino que también pueden referirse al cuarto mandamiento (Éxodo 20:11). El árbol de la vida (Apocalipsis 2:7; 22:2, 19) y las fuentes del agua de vida (21:6) así como la serpiente (Apocalipsis 12:9, 17; 20:2) nos recuerdan el paraíso original (Génesis 2:9-10; 3:1, 3, 14, 22, 24). Las trompetas y las tazas parecen ser el deshacer y una inversión de la creación, mientras que la descripción de Apocalipsis 21-22 señala a la Nueva Jerusalén y los cielos y la tierra nuevos, una nueva creación.

Aquí se utiliza la misma idea de la creación que Jesús y Pablo emplearon. Si al final del Milenio Dios puede crear un nuevo cielo y una nueva tierra sin necesitar un tiempo extremadamente largo, sino que lo hace justo después de terminar el Milenio, ¿por qué no habría de usar técnicas similares en el principio? Quizá no entendamos exactamente cómo él lo ha hecho, y algunos datos pueden ser conflictivos o no encajar en el gran rompecabezas, pero el NT obviamente confirma una lectura literal del relato de la creación, una semana de la creación de días de 24 horas, y una cronología corta.

V. Conclusiones

Cuando discutimos el tema de la creación no debemos restringirnos al AT. El NT aporta contribuciones únicas que hemos mencionado en este artículo:

1. El NT nos enseña cómo entender e interpretar el AT, un texto antiguo, siglos antes de los tiempos del NT.

2. El NT conecta el matrimonio y el sábado al relato de la creación. Ambas instituciones reciben mucho de su significado del texto del Génesis. Sin la conexión a la creación estas dos instituciones pueden perder su carácter permanente y su gran valor en la construcción de la sociedad y en hacerla más humana.

3. El NT basa su ética en gran medida en el relato de la creación y la hace normativa.

4. Una contribución importante del NT al debate de la creación es retratar a Jesús como el Creador y la salvación y relaciona salvación con creación. No podemos tener uno sin el otro.

5. Según el Dios del NT la actividad creativa sobrepasa la creación original pero es dependiente en ella. La creación es más amplia que la creación de nuestro planeta. La creación también está ocurriendo en la reconstrucción del ser humano, la creación de la iglesia de Cristo, y la nueva creación después del Milenio. Por lo tanto, además de su significado original en el NT tiene un significado individual, eclesial y universal. Sin embargo todos dependen de una lectura literal de Génesis 1 y 2.

6. El discipulado implica seguir a Jesús incluso en su tratamiento de las Escrituras. Los autores del NT, discípulos de Jesús, siguieron los pasos de su maestro. Para ellos la Escritura era digna de confianza, incluyendo el relato de la creación. Al aceptar el nombre "cristiano" reconocemos que tenemos la intención de seguir a Cristo en su comprensión e interpretación de la Escritura.

7. No tenemos miedo de la ciencia ni nos oponemos a ella. Apenas podríamos vivir sin ella. Apreciamos tanto el conocimiento que se obtiene por medio de la ciencia como el conocimiento que viene de la Palabra de Dios. Sin embargo, eso no significa que apoyemos todas las presuposiciones, teorías, y modelos filosóficos o científicos que surgen. El testimonio del NT sobre la creación no es solamente informativo. Es normativo para los seguidores de Cristo de hoy, y el mensaje de la creación es parte del último mensaje de Dios a este mundo: "¡Reverenciad a Dios, y dadle honra, porque ha llegado la hora de su juicio! Y adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" (Apocalipsis 14:7).


Fuente: Diálogo Universitario
Autor: Ekkehardt Mueller (Th.D., D.Min., Andrews University). Teólogo adventista nacido en Alemania. Actualmente es director asociado del Instituto de Investigaciones Bíblicas de la Asociación General.
Referencias. 1. Son Gálatas, Filipenses, las cartas a los Tesalonicenses, 2 Timoteo, Tito, Filemón, y las cartas de Juan. 2. Romanos 1:20,23, 25-27; 4:17; 5:12, 14, 17-19; 8:19-22, 39; 11:36; Hebreos 1:2, 10; 4:4, 10, 13; 6:7-8; 9:26; 11:3, 4, 5, 7; 12:24, 27; Apocalipsis 2:7; 3:14; 4:11; 5:13; 8-9; 10:6;12:9, 17; 13:8; 14:7; 16; 17:8; 20:1, 3, 11; 21-22. 3. Cf. William Shea, "Creation," en Handbook of Seventhday Adventist Theology, ed. por Raoul Dederen (Hagerstown: Review and Herald, 2000), 419-436. 4. Génesis 1:27 se cita en Mateo 19:4 Marcos 10:6; Génesis 2:2 se utiliza en Hebreos 4:4; Génesis 2:7 se encuentra en 1Corintios 15:45; y Génesis 2:24 se cita en Mateo 19:5; Marcos 10:7; 1Corintios 6:16; y Efesios 5:31. 5. Marcos 10:6; 13:19; 16:15; Romanos 1:20 ,25; 8:19, 20, 21, 22, 39; 2 Corintios 5:17; Gálatas 6:15; Col 1:15, 23; Hebreos 4:13; 9:11; 1 Pedro 2:13; 2 Pet 3:4; Apocalipsis 3:14. 6. 1 Timoteo 4:4; Santiago 1:8; Apocalipsis 5:13; 8:9. 7. Mateo 19:4; Marcos 13:19; Romanos 1:25; 1 Corintios 11:9; Efesios 2:10, 15; 3:9; 4:24; Colosenses 1:16, 16; 3:10; 1 Timoteo 4:3; Apocalipsis 4:11,11; 10:6. 8. Mateo 19:4, 5; 25:34; Marcos 2:27; 10:6, 7-8; 13:19; 16:15; Lucas 11:50, y Juan 17:24. 9. La comparación entre el diluvio y la segunda venida universal de Jesús, así como la afirmación de que los no creyentes fueron destruidos, parece indicar que el diluvio fue un evento global (Mateo 24:39). 10. Terry Mortenson,"Jesus, Evangelical Scholars and the Age of the Earth," (artículo inédito, presentado el 19 Nov. 2003 en la convención anual de la Evangelical Theological Society en Atlanta, Georgia), 5. 11. Cf., Rudolf Schnackenburg, The Gospel of Matthew (Grand Rapids: Wm B. Eerdmans Publishing Company, 2002), 183-184. 12. Por ejemplo, el plural en Gen 1:26. 13. Por ejemplo, Hechos 4:24; 14:15; 17:24, 26; Romanos 1:25; 1 Pedro 4:19. 14. Mientras que Romanos 1:20 está en el contexto de la Creación y menciona la Creación explícitamente, la lista de los animales, la mención de los humanos, y el concepto de "semejanza"/"imagen" sugiere que Romanos 1:23 se hace eco de Génesis 1:24-26. Romanos 1:25 señala que los Gentiles adoraban objetos creados en vez de al Creador. Romanos 1:16-27 parece señalar a Génesis 1:27 concentrándose en los mismos términos, es decir "varón" (ars‘n) y "hembra" (th‘lu), en vez de usar los términos "hombre" y "mujer." Peter Stuhlmacher, Paul's Letter to the Romans: A Commentary (Louisville: Westminster John Knox Press, 1994), 37.

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jueves, 16 de abril de 2009

La teoría de la evolución divide también al mundo islámico

Las opiniones van desde la aceptación hasta el rechazo absoluto, según un estudio

La teoría de la evolución ha presentado problemas para los creyentes cristianos occidentales, especialmente en Estados Unidos. Sin embargo, poco sabemos de cómo se acepta esta teoría en los países musulmanes. Estos días, la Universidad McGill de Canadá está celebrando un simposio sobre la cuestión, para tratar de conocer la situación general. Según una de las organizadoras de este simposio, que va aparejado con años de investigación en el tema por parte del Evolution Education Research Centre (EERC) de dicha universidad, en el mundo musulmán no existe una única postura musulmana ante la teoría de la evolución. Hay musulmanes que no ven que exista conflicto alguno entre ésta y su fe, mientras que otros la rechazan de pleno. En cuanto a su enseñanza en las escuelas y centros educativos, las investigaciones han revelado que la evolución forma parte de la programación de ciencias que se imparte en los institutos, con reflejo en los libros de texto, en gran parte de los países islámicos.

¿Qué se piensa acerca de la evolución en las sociedades islámicas? ¿Cómo entienden los estudiantes musulmanes, sus padres y sus profesores la ciencia evolucionista, en relación con sus creencias religiosas?

A estas preguntas se intenta responder estos días en la Universidad McGill de Canadá, en el Simposio McGill sobre Islam y Evolución organizado por el Evolution Education Research Centre (EERC), y celebrado en el Museo Redpath de dicha universidad.

Desde el año 2005, el EERC investiga esta cuestión, en parte con el patrocinio del Concilio de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades (SSHCRC) de Canadá. A cargo del proyecto trabajan, los especialistas Brian Alters, de la Universidad McGill, Anila Asghar, de la Universidad John Hopkins, y Jason Wiles, de la Universidad de Syracuse.

Venidos de distintos países, expertos en estudios religiosos e islámicos, en educación científica y en evolución biológica discuten los días 30 y 31 de marzo sobre las relaciones entre Islam y la ciencia evolutiva.

Musulmanes y ciencia moderna

El objetivo: contribuir a fomentar un diálogo más amplio y una mayor comprensión sobre este tema en Occidente, dado que el Islam es la segunda religión más extendida del mundo, y la que más rápidamente está creciendo en Canadá y otros países occidentales.

Se ha estimado, además, que esta tendencia a la expansión continuará, y que el Islam puede llegar a convertirse en la religión más popular del mundo a mediados del siglo XXI.

El EERC ha recogido datos de gran cantidad de países con población musulmana, como Canadá, Turquía, Pakistán, Egipto, Líbano e Indonesia, y sus resultados están siendo presentados estos días, así como las implicaciones que para toda esta población tiene la existencia de la teoría evolutiva en relación con su fe.

Según declaraciones de Brian Alters, lo que se intenta comprender es “cuál es la intersección entre musulmanes y ciencia moderna”.

Diversos puntos de vista

La Universidad McGill publica a este respecto una entrevista con la profesora Anila Asghar, miembro del proyecto, en la que la especialista explica que no existe una única postura musulmana ante la teoría de la evolución.

Las respuestas popular e intelectual a la evolución reflejan, según ella, un amplio espectro de puntos de vista que van desde el rechazo total a la aceptación total de la evolución. Mientras muchos musulmanes rechazan esta teoría, otros se sienten capaces de conciliar la ciencia con sus creencias religiosas.

Asghar pone el ejemplo de uno de los participantes en el simposio, el profesor Ehab Abouheif, director del Abouheif Lab de la Universidad McGill, en el que se estudia la biología evolutiva. Según Abouheif, “mis actividades científicas cotidianas, centradas en la investigación del funcionamiento de la evolución, no entran en conflicto con mis actividades espirituales diarias como musulmán… Creo firmemente que se puede creer en una biología evolutiva sin comprometer la fe musulmana”.

Por otro lado Asghar señala que los científicos que viven y trabajan en los países de religión islámica, aparentemente aceptan el concepto de evolución. “Las Academias Científicas de diversos países musulmanes (Egipto, Pakistán, Marruecos, Palestina, Irán, Indonesia y Turquía) firmaron recientemente una declaración que proclamaba la evolución como un hecho basado en la evidencia”.

No obstante, afirma Asghar, los científicos musulmanes tiende a conciliar la teoría evolutiva con sus creencias religiosas de diversas formas.

Evolución en las escuelas del mundo islámico

A la pregunta de si el creacionismo islámico es el mismo que el creacionismo judeo-cristiano que conocemos en Occidente, Asghar responde que entre ambos existen ciertas similitudes, pero también importantes diferencias.

Por ejemplo, el creacionismo musulmán no insiste en que la Tierra tenga sólo 6.000 años, como proclaman los creacionistas de la Tierra Joven de Norteamérica (estos creacionistas defienden que nuestro planeta fue creado por Dios hace 6.000 años, tal como lo describe el Calendario de Ussher-Lightfoot. Por eso, las teorías científicas del Universo y la astronomía no están incluidas en esa ideología).

En lo que se refiere a la evolución como materia a enseñar en las escuelas de los países islámicos, la doctora Asghar afirma que a menudo la evolución forma parte de la programación de ciencias que se imparte en los institutos, con reflejo en los libros de textos de los países musulmanes.

Según ella, la investigación llevada a cabo al respecto en los últimos tres años apunta a que la evolución no se estudia en los centros educativos de estos países sólo como parte de una asignatura, sino que también va implícita en las ideas y actitudes hacia la evolución mantenidas por estudiantes y profesores de diversas culturas y naciones de fe predominantemente musulmana.


Fuente: Tendencias21.com
Autor: Yaiza Martínez, es una poeta y narradora de España, licenciada en Filología hispánica. Es redactora jefe de la Revista de Ciencia y Humanidades Tendencias21.

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martes, 31 de marzo de 2009

Texas dice no al creacionismo, pero sí al Diseño Inteligente

Las enmiendas a los estándares de educación "abren una ventana" y pueden extenderse a otros Estados.
La Junta de Educación del Estado de Texas (EEUU) rechazó el viernes una propuesta que pretendía introducir la enseñanza del creacionismo como alternativa a la evolución en las clases de ciencias. Sin embargo, el éxito para el rigor científico en las escuelas tejanas es sólo parcial. Aunque se desestimó el cambio general en los estándares educativos que pretendía introducir la discusión sobre las "fortalezas y debilidades" de la teoría de la evolución, las enmiendas aprobadas dejan vías abiertas al Diseño Inteligente (DI), una versión remozada del creacionismo.

"Es como si cerrasen la puerta a las fortalezas y debilidades, pero después corriesen alrededor de la casa para abrir ventanas y dejarlo entrar de otras maneras", declaró a New Scientist Dan Quinn, de Texas Freedom Network, una organización de líderes civiles y religiosos que actúa como observatorio de los movimientos de la "derecha religiosa" del Estado. Según Quinn, las enmiendas reemplazan la vaguedad de las "fortalezas y debilidades" por una hoja de ruta específica sobre varias cuestiones.

En concreto, las enmiendas aprobadas instan a los alumnos a "analizar y evaluar las explicaciones científicas sobre la complejidad de la célula", un argumento clásico del DI. Otra enmienda siembra escepticismo sobre la interpretación del registro fósil. Tampoco se escapa el cambio climático, sobre el que se invita a los estudiantes a analizar "distintas visiones".

En el apartado de ciencia espacial, se ha eliminado de los estándares la afirmación de que el universo tiene 14.000 millones de años, animando a discutir otras teorías. "Es un intento de presentar la ciencia como tentativa y vaga", dijo Quinn.

El efecto dominó

Varios Estados de la primera potencia científica mundial se encuentran sumidos en el mismo debate que se libra en Texas. Las denominadas “leyes de libertad académica”, que quieren equiparar la pseudociencia a la ciencia, pugnan por abrirse hueco.

Los expertos advierten de las posibles repercusiones de lo aprobado en Texas. Por ley, las editoriales deberán cambiar sus textos para adecuarlos a los estándares. Muchas de ellas no podrán permitirse la edición de diferentes versiones y quizá distribuyan estos libros en otros Estados.

Fuente: Publico.es
Fotografia: Triceratops con silla de montar en el Museo de la Creación / Wikipedia.com

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martes, 17 de marzo de 2009

El creacionismo se abre paso en Europa, a pesar del rechazo del Consejo de Europa

El Consejo de Europa contra el creacionismo*


Dios creó el mundo y sobre él todas las cosas, creen los creacionistas. La propagación de estas ideas supone un peligro, opina el Consejo de Europa en una resolución, para los niños, la democracia y los derechos humanos.

“En el principio, Dios creó los cielos y la Tierra. La Tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas. Y dijo Dios: '¡Hágase la luz!' Y la luz se hizo.”

Así comienza, para quienes defienden el creacionismo, la verdadera historia del Hombre. Como la raíz latina de la que se deriva su nombre, creare, los seguidores de esta ideología rechazan la teoría de la evolución: Dios creó el mundo en seis días, tal y como narra la Biblia.

Con 48 votos a favor y 25 en contra, el Consejo de Europa ha condenado la extensión de los principios creacionistas en las escuelas europeas.

En las escuelas de Europa

“Algunas personas piensan que este fenómeno sólo afecta a Estados Unidos […] y por lo tanto no es tarea del Consejo de Europa ocuparse de esta cuestión. No es ese el caso. Todo lo contrario: es de crucial importancia que nuestros 47 miembros tomen las precauciones necesarias”, escribe el socialista francés Guy Lengagne en el informe presentado al Consejo.

“Y dijo Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra'."

Los creacionistas no creen en la selección natural, sino en una selección divina de la que el diluvio universal es un ejemplo. Existen demasiadas especies y éstas son demasiado diversas para que la explicación de Darwin sea factible, opinan. Sólo un dios puede ser responsable de un mundo tan complejo.

Ciertamente, el creacionismo tiene su origen en Estados Unidos y en este país se concentran la mayor parte de sus seguidores. Sin embargo, Lengagne y su colaboradora, la parlamentaria liberal Anne Brassuer, han descubierto, y enumerado por países, casos en los que la corriente religiosa ha alcanzado a centros de estudio europeos, como a varias escuelas en el Estado alemán de Hesse o algunos libros difundidos en la Universidad de Barcelona.

Ciencia por religión

“Dijo además Jehovah Dios: 'No es bueno que el hombre esté solo, le haré una ayuda idónea' […] y de la costilla que Jehovah Dios tomó del hombre, hizo a la mujer.”
Sin embargo, no sólo la vertiente religiosa preocupa al gremio europeo. “Si no tenemos cuidado, el creacionismo puede convertirse en un peligro para los derechos humanos”, dice la resolución, “la lucha contra las teorías evolutivas y quienes las combaten proceden del extremismo religioso y están estrechamente relacionados con movimientos políticos de extrema derecha”.

“La negación de las teorías evolutivas puede observarse cada vez con más frecuencia en el sistema educativo. Los creacionistas quieren que sus ideas formen parte del saber impartido en las clases de ciencias naturales”, se lee en la resolución aprobada, “el Consejo de Europa hace un llamamiento a combatir el creacionismo en las escuelas y a que los conocimientos científicos sean transmitidos de un modo más sencillo y atractivo”: es el apelativo.

Existen diversas ramificaciones dentro del creacionismo, pero en principio todas ellas son contrarias a la estricta separación entre religión y ciencia. La religión, en tanto que narración verdadera y fidedigna de los hechos, es para los creacionistas la única ciencia posible. El principio asusta al Consejo: “los maestros creacionistas pueden generar en las mentes de los niños una peligrosa mezcla entre religión y creencias, por un lado, y ciencia por el otro”, advierte el documento.

El creacionismo original procede del cristianismo. Por lo general, sus seguidores son protestantes extremadamente ortodoxos, pero también entre los musulmanes hay creacionistas y, como ha comprobado el Consejo, las escuelas turcas no escapan a su influencia.

El creacionismo y la extrema derecha

"El creacionismo tiene poder político", y representa una amenaza para la democracia porque desearía verla sustituida por un sistema teocrático.

Enumerados todos estos motivos, y muchos más en el largo informe de Lengagne y Brassuer, el Consejo de Europa ha logrado sacar adelante una condena que en junio frustró por la oposición de los cristianodemócratas al anterior borrador. También de este grupo proceden ahora los votos en contra. “Prohibir estas teorías es el camino equivocado. Discutirlas sería mucho más efectivo”, opina el conservador alemán Axel Fischer.

“El séptimo día, Dios había terminado su obra, y descansó.”

El creacionismo busca abrirse paso en Europa**

El creacionismo no se limita a las fronteras estadounidenses ni es promovido exclusivamente por sectores católicos conservadores. La preocupación europea por este fenómeno data de 2007, mucho antes del Año de Darwin.

Las preocupaciones europeas respecto a versiones alternativas de la evolución, como pueden ser el creacionismo o el llamado “diseño inteligente” no están relacionadas con las celebraciones de 2009 como Año de Darwin. Para ser precisos, fue el 8 de junio de 2007 cuando la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa manifestó detallado interés por estos fenómenos al expedir el documento “Los peligros del creacionismo en la educación”.

Un fenómeno europeo

El reporte parte de una premisa fundamental: el creacionismo, dice, “fue por mucho tiempo un fenómeno casi exclusivamente estadounidense. Hoy, las teorías creacionistas encuentran vía libre en Europa y su expansión afecta a muchos Estados miembros del Consejo de Europa”.

Comúnmente se achaca la proliferación de estas ideas a los sectores más tradicionales de la Iglesia Católica. En el caso de Europa, una de las ramificaciones creacionistas no tiene dicha raíz, sino otra muy distinta: la obra del predicador islámico turco Harun Yahya (Adnan Oktar).

En 2006, éste publicó el llamado Atlas de la Creación, donde intenta refutar el darwinismo en una obra de 772 páginas. A principios de 2007, según el Consejo de Europa, “Yahya lanzó una ofensiva orientada a la distribución masiva de sus obras en Europa y en todo el mundo”.

Por lo menos en lo que se refiere a Turquía, la iniciativa parece tener éxito: 75 por ciento de los estudiantes de educación secundaria en ese país dudan de la teoría evolucionista de Carlos Darwin.

La obra de Yahya llegó a Francia en 2007. Las autoridades encargadas de la educación en esea nación emitieron un análisis al respecto. En él consideraron que el libro del predicador turco “es mucho más peligrroso que las iniciativas creacionistas previas, las cuales usualmente tenían origen anglosajón”.

Los jóvenes desconocen a Darwin

En Suiza, la viceministra de Educación del cantón de Ginebra, Jacqueline Horneffer, afirmó que “el libro no corresponde a las teorías científicas actuales: no cumple con el principio de separación de la educación secular y la religiosa”. Otros grupos como la asociación ProGenesis trabajan desde otros flancos para difundir las teorías creacionistas en territorio suizo.

Las teorías creacionistas parecen sacar provecho de la falta de información entre la juventud europea acerca de la obra darwiniana. Un sondeo llevado a cabo en Bélgica dio como resultado que “gran porcentaje de los estudiantes afirman que no tienen ninguna referencia a la obra de Carlos Darwin, pese a que ésta forma parte de los planes de estudio”.

En Polonia, el por entonces viceministro de Educación, el ultraconservador Miroslaw Orzechowski, afirmó en 2006 que “la teoría de la evolución es una mentira, un error que ha sido legitimado como verdad absoluta”; además, dijo que “no debemos enseñar mentiras, así como no debemos enseñar el mal en lugar del bien y la aberración en lugar de la belleza”.

Coexistencia necesaria

En Rusia, una joven de 16 años entabló junto con su padre un juicio contra el Estado por considerar que los libros de texto contienen una versión de la evolución incompatible con sus creencias religiosas. El Consejo de Europa señala que las demandas fueron apoyadas por la Iglesia Ortodoxa rusa.

Alemania no ha escapado a la expansión del creacionismo en Europa. En el estado federado de Hesse, estas teorías se incorporaron a los planes de estudio en algunas escuelas privadas. Esto provocó protestas de padres de familia, pero el ministerio de Educación de esa demarcación consideró que no había irregularidad que justificara su intervención.

De acuerdo con el semanario Der Spiegel, uno de cada cinco alemanes rechaza la teoría darwiniana de la evolución.

En todo caso, el Consejo de Europa señala que “la ciencia y la religión deben ser capaces de coexistir. No se trata de oponer la ciencia a la creencia, pero es necesario prevenir que la religión se oponga al conocimiento científico”.


*Fuente: Deutsche Welle /05 octubre de 2007
Autor: Luna Bolívar Manaut
**Fuente: Deutsche Welle / 24 febrero de 2009

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lunes, 2 de marzo de 2009

Ideas sobre los orígenes siguen cambiando dos siglos después de Darwin

Para algunos cristianos, la celebración de este año del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin honra sus contribuciones a la ciencia y la educación. Para otros, el aniversario podría representar un recordatorio de que sus teorías parecen amenazar el relato bíblico de la creación.

El famoso científico británico, autor de "El origen de las especies", es considerado el pionero de la teoría de la evolución por medio de la selección natural.

Nacido el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury, Inglaterra, Darwin estudio inicialmente teología antes de realizar su famosa travesía en el H.M.S. Beagle. Durante ese viaje de cinco años de duración, las observaciones y los datos de Darwin comenzaron el tren de pensamiento que eventualmente produjo "El origen de las especies".

Los conceptos del origen de la vida que surgieron de los escritos de Darwin indicaron que la ciencia estaba enfrentada con la religión, dijo Kwebena Donkor, director asociado del Instituto de Investigaciones Bíblicas de la Iglesia Adventista.

"A veces la gente piensa que el evolucionismo es solo ciencia y el creacionismo solo fe, pero no es así", dijo Donkor. "El evolucionismo no es una ciencia física donde uno puede observar datos y desarrollar una hipótesis para explicar lo que se ha observado".

En efecto, dice Donkor, el evolucionismo no es más ciencia física que la ciencia teológica.

"Lo que es en realidad es una ciencia histórica", dijo Donkor, "donde se hacen conjeturas y suposiciones, esperando que la explicación que uno está dando de un determinado fenómeno sea la correcta".

Earl Aagaard, profesor de biología de la Universidad Adventista Southern, en Collegedale, Tennessee, Estados Unidos, siente también que la fuente de contención se encuentra en la especulación histórica.

"Los cristianos en general y los adventistas en particular tienen muy pocas dificultades con los hallazgos empíricos de la ciencia", dice Aagard. "Las disputas entre los teístas y los no teístas, así como las luchas entre ellos, se basan en el aspecto histórico de las cosas (en la arqueología, la paleontología, la geología, etc.), donde el procedimiento consiste en recolectar datos y entonces contar una historia para explicarlos".

A pesar de la encendida controversia entre los creacionistas y los evolucionistas, las contribuciones de Darwin al avance de la ciencia son considerables, dice Aagard.

"El concepto de la microevolución surgió de los escritos de Darwin y esto ha eliminado la difundida (y casi con seguridad equivocada) perspectiva cristiana del pasado que veía a las especies como fijas desde el momento de la creación, dice.

Y más allá de sus intenciones, los descubrimientos de Darwin han ayudado a afirmar la fe Cristiana en la capacidad de Dios de sustentar su creación, agrega Aagard.

"La selección natural, combinada con los últimos descubrimientos en el campo de la genética, ha dejado en claro de qué manera diseñó Dios las diversas poblaciones de vida vegetal y animal para que cambien a lo largo del tiempo a medida que las condiciones sobre esta tierra cambiaban", dice Aagard. "Si las poblaciones fueran incapaces de 'evolucionar' en respuesta a los cambios hacia climas, por ejemplo, más secos o más fríos, o si no pudieran adoptar cualquier otro de los cambios que se han producido, entonces el resultado probable sería la extinción total".

La Iglesia Adventista de Gran Bretaña está poniendo al aire el programa "Una revisión a Darwin", donde cuatro científicos analizan la fe cristiana y la forma en que esta se relaciona con la ciencia, la razón y la teoría de la evolución.

Si desea ver los horarios de transmisión, visite el "Hope Channel UK". El sitio web de la Iglesia Adventista en Gran Bretaña también presenta más información sobre las perspectivas cristianas sobre los orígenes.

En el debate entre creación y evolución, en último término un cristiano tiene que aceptar que no es posible tener todas las respuestas, dijo Donkor.

"He llegado a la conclusión de que no tengo que ser capaz de explicar todo para ser cristiano. Siento que estoy mejor posicionado con la inspiración que tan solo siguiendo conjeturas humanas".

Fuente: ANN / Adevntists News Network

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