viernes, 26 de junio de 2009

Una Afirmación de la Creación. Posición oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

ACORDADO, registrar el documento de la Asociación General (DSA 2004-273) sobre la creación y solicitar que lo difundan, como sigue:

UNA AFIRMACIÓN DE LA CREACIÓN / INFORME DE LA COMISIÓN ORGANIZADORA

VOTADO, Registrar la presentación de Una afirmación de la creación. Informe de la comisión organizadora, que dice lo siguiente:

Una afirmación de la Creación

Informe de las Conferencias internacionales sobre Fe y Ciencia 2002-2004 a la Comisión organizadora de la Junta Ejecutiva de la Asociación General mediante la oficina del Presidente de la Asociación General, 10 de setiembre de 2004.

Introducción

Las primeras palabras de la Biblia proporcionan el fundamento de todo lo que sigue. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1:1). En todas las Escrituras se celebra la Creación como procedente de la mano de Dios, a quien se alaba y adora como el Hacedor y Sustentador de todo lo que existe. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Sal. 19:1).

Desde esta cosmovisión surgen una serie de doctrinas entrelazadas que se encuentran en el núcleo central del mensaje Adventista del Séptimo Día para el mundo: la creación de un mundo perfecto sin pecado ni muerte hace no mucho tiempo; el sábado; la caída de nuestros primeros padres; la difusión del pecado, la degeneración y la muerte a toda la creación; la venida de Jesucristo, Dios en la carne, para vivir entre nosotros y rescatarnos del pecado por medio de su muerte y resurrección; la segunda venida de Jesús, nuestro Creador y Redentor; y la restauración final de todo lo que se había perdido con la Caída.

Como cristianos que tomamos con seriedad la Biblia y procuramos vivir en base a sus preceptos, los Adventistas del Séptimo Día tenemos una elevada consideración por la naturaleza. Creemos que aun en su condición caída actual, la naturaleza revela el poder eterno de Dios (Rom. 1:20), y que "'Dios es amor' está escrito en cada capullo de flor que se abre, en cada tallo de la naciente hierba (Elena G. de White, El camino a Cristo, p. 8).

Para nosotros, toda la Escritura es inspirada y es el criterio y prueba de todos los demás medios por los que Dios se revela a sí mismo, incluyendo la naturaleza. Tenemos un gran respeto por la ciencia, y aplaudimos la importancia de los departamentos de ciencia de nuestras instituciones de educación superior y de atención de la salud. También valoramos la obra de los hombres de ciencia e investigadores adventistas del séptimo día no empleados por la Iglesia. Enseñamos a los estudiantes en nuestros colegios y universidades a emplear el método científico en forma rigurosa. Al mismo tiempo, rehusamos limitar nuestra búsqueda de la verdad dentro de las restricciones impuestas por el método científico exclusivamente.

El tema de los orígenes

Durante siglos, por lo menos en el mundo cristiano, la historia bíblica de la creación fue la explicación corriente para el tema de los orígenes. Durante los siglos XVIII y XIX la metodología científica resultó en una comprensión creciente de cómo operaban las cosas. Hoy nadie puede negar que la ciencia ha tenido un impacto notable en nuestras vidas mediante los avances en la agricultura, las comunicaciones, la ecología, la ingeniería, la genética, la salud y la exploración espacial.

En muchas áreas de la vida, el conocimiento derivado de la naturaleza y el conocimiento de la revelación divina en las Escrituras parecen estar en armonía. Los avances en el conocimiento científico a menudo confirman y dan validez a los puntos de vista de la fe. Sin embargo, con respecto al origen del universo, de la tierra, y de la vida y su historia, encontramos cosmovisiones contradictorias. Las afirmaciones basadas en un estudio de las Escrituras a menudo se encuentran en contraste total con las que surgen de las premisas y metodologías usadas en el estudio de la naturaleza. Esta tensión tiene un impacto directo sobre la vida de la Iglesia, su mensaje y su testimonio.

Celebramos la vida de fe. Abogamos por una vida de aprendizaje. En el estudio de las Escrituras y en el de los procesos ordenados de la naturaleza vemos indicadores de la mente maravillosa del Creador. Desde sus primeros días, la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha estimulado el desarrollo de la mente y de la comprensión, mediante las disciplinas de la adoración, la educación y la observación.

En décadas anteriores, la discusión de las teorías sobre los orígenes ocurría principalmente en los ambientes académicos. Sin embargo, el naturalismo filosófico (procesos completamente naturales, aleatorios y no dirigidos en el correr del tiempo) ha logrado una aceptación amplia en la educación, y forma la premisa básica de mucho de lo que se enseña en las ciencias naturales y sociales. Los feligreses y los estudiantes adventistas del séptimo día encuentran este concepto y sus implicaciones en muchas áreas de la vida diaria.

En su declaración de las creencias fundamentales, la Iglesia Adventista del Séptimo Día afirma una creación divina como se la describe en la narración bíblica de Génesis 1. Dios es el Creador de todas las cosas, y ha revelado en la Escritura la descripción auténtica de su actividad creadora. En seis días hizo el Señor 'los cielos y la tierra' así como todo lo que tiene vida sobre la tierra, y reposó en el séptimo día de esa primera semana. Estableció así el sábado como un recordativo perpetuo de su obra creadora completa. El primer hombre y mujer fueron hechos a imagen de Dios, como la obra cumbre de la creación; se les concedió dominio sobre el mundo, y se les encargó que cuidasen de él. Cuando el mundo estuvo terminado, fue declarado 'muy bueno', y revelaba la gloria de Dios (Gén. 1; 2; Exo. 20:8-11; Sal. 19:1-6; 33:6, 9; 104; Heb. 11:3).

Razones para las Conferencias sobre Fe y Ciencia.

Por causa de la influencia penetrante y creciente de la teoría de la evolución, la Junta Ejecutiva de la Asociación General (Concilio anual 2001) autorizó una serie de conferencias sobre Fe y Ciencia de tres años de duración. Estas conferencias no fueron convocadas para modificar la posición sustentada por largo tiempo acerca de la creación, sino para repasar las contribuciones y las limitaciones que tanto la fe como la ciencia presentan a nuestra comprensión de los orígenes.

Las razones principales que condujeron a la convocación de estas conferencias incluyen:

1. Cuestiones filosóficas: Existe un desafío siempre presente en la definición de la relación entre la teología y la ciencia, entre la fe y la razón. Estas dos corrientes del conocimiento, ¿están asociadas o en conflicto? ¿Debería considerárselas como interactivas o como esferas independientes del conocimiento, que no se superponen? La cosmovisión dominante en la mayoría de las sociedades modernas interpreta la vida, la realidad física, y la conducta en formas marcadamente diferentes de la cosmovisión cristiana. ¿De qué modo deben los cristianos relacionarse con estas cosas?

2. Cuestiones teológicas: ¿Cómo debe interpretarse la Biblia? ¿Qué requiere del creyente una lectura directa del texto? ¿Hasta qué punto el conocimiento de la ciencia debe informar o dar forma a nuestra comprensión de las Escrituras, o viceversa?

3. Cuestiones científicas: Los mismos datos de la naturaleza están a disposición de todos los observadores. ¿Qué dicen o qué significan los datos? ¿De qué modo podemos llegar a interpretaciones y conclusiones correctas? ¿Es la ciencia una herramienta o una filosofía? ¿De qué manera podemos diferenciar entre la ciencia buena y la errónea?

4. El problema de educar y nutrir en eso a los miembros de la Iglesia. ¿De qué manera debe el miembro de Iglesia considerar la variedad de interpretaciones del registro del Génesis? ¿Qué puede decir la Iglesia a quienes encuentran en el currículo educativo ideas que están en conflicto con su fe? Mantener silencio con respecto a tales problemas envía señales confusas; crea incertidumbre y proporciona un terreno fértil para conceptos dogmáticos e injustificados.

5. El desarrollo de una fe viva: Una clarificación y reafirmación de una teología de los orígenes con base en la Biblia equipará a los miembros con un marco de referencia para tratar los desafíos que presenta este tema. Las Conferencias sobre Fe y Ciencia no fueron convocadas sencillamente para la estimulación intelectual de quienes asistieran a ellas, sino como una oportunidad para proporcionar orientación y una guía práctica para los miembros de la Iglesia. La Iglesia no puede pretender mantener sus creencias en un lugar seguro, a prueba de desafíos. Si lo hiciera así, pronto éstas serían reliquias. Las enseñanzas de la Iglesia deben confrontar los problemas del momento y relacionarse con ellos de modo que permanezcan siendo una fe viva; de otro modo, no serán más que dogmas muertos.

Las Conferencias sobre Fe y Ciencia

Hubo dos Conferencias internacionales sobre Fe y Ciencia: una en Ogden, Utah, en 2002, y la otra en Denver, Colorado, en 2004, con amplia representación de teólogos, científicos y administradores de la Iglesia. Además, siete1 de las trece divisiones de la Iglesia realizaron conferencias regionales o de toda la división que trataron la interacción de la fe y la ciencia en las explicaciones acerca de los orígenes. La Comisión organizadora expresa su aprecio a los que participaron en esas conferencias por sus contribuciones a este informe.

La agenda de la conferencia realizada en Ogden estaba destinada a poner en conocimiento de los asistentes la variedad de maneras en las cuales la teología y la ciencia ofrecen explicaciones del origen de la tierra y de la vida. Las agendas de las conferencias en las divisiones fueron decididas por sus organizadores, aunque la mayoría incluyeron varios de los temas considerados en Ogden. La reciente conferencia en Denver fue la conclusión de la serie de tres años. Su agenda comenzó con resúmenes de los problemas en teología y en ciencia, y luego pasaron a diversos temas con respecto a los problemas de fe-ciencia en la vida de la Iglesia. Estos temas incluyeron:

- El lugar permanente de la erudición en la Iglesia. ¿De qué manera la Iglesia mantiene la naturaleza confesional de sus enseñanzas mientras permanece abierta para futuros desarrollos de su comprensión de la verdad?

- Modelos educacionales para los profesores y los líderes de la Iglesia, para tratar con temas controvertidos y los problemas éticos involucrados en ellos. )De qué modo enseñaremos cursos de ciencias en nuestras escuelas de manera que enriquezcan la fe, y no la erosionen?

- ¿Qué consideraciones éticas aparecen en el foco cuando las convicciones privadas difieren de las enseñanzas denominacionales? ¿De qué manera la libertad personal de creencias se relaciona con su rol público como líder en la Iglesia? En otras palabras, )cuáles son los principios que rigen la responsabilidad personal y la ética del disenso?

- ¿Cuáles son las responsabilidades y procesos administrativos al tratar con variaciones en los conceptos doctrinales, o en las nuevas expresiones de ellas?
En todas las conferencias se presentaron y analizaron escritos eruditos preparados por teólogos, científicos y educadores. (El Instituto de Investigación en Geociencias mantiene un archivo de todos los escritos presentados en las conferencias.) Las conferencias de Ogden y de Denver incluyeron, por lo menos, algunos representantes de cada una de las divisiones mundiales. Más de 200 personas participaron en las conferencias durante el período de tres años. Más de 130 personas asistieron a la reunión de Denver, la mayoría de los cuales había asistido por lo menos a una de las otras conferencias sobre fe y ciencia.

Observaciones generales

1. Aplaudimos la seriedad y excelencia que caracterizó las conferencias.
2. Notamos el sólido sentido de dedicación y lealtad a la Iglesia que prevaleció en ellas.
3. Experimentamos que, aun cuando algunas veces aparecieron tensiones, se mantuvieron relaciones cordiales entre los asistentes, y el compañerismo trascendió las diferencias de opiniones.
4. Fuimos testigos en estas conferencias de un alto nivel de acuerdo en la comprensión de temas básicos, especialmente en cuanto al papel normativo de las Escrituras, apoyado por los escritos de Elena G. de White, y la creencia, de parte de todos, en Dios como el Creador benéfico.
5. No encontramos apoyo ni defensa del naturalismo filosófico: la idea de que el universo llegó a existir sin la acción de un Creador.
6. Reconocemos que el conflicto entre las cosmovisiones bíblica y contemporánea impacta tanto a los científicos como a los teólogos.
7. Reconocemos que la tensión entre la fe y la comprensión es un elemento de la vida con la que el creyente tiene que aprender a vivir.
8. Observamos que rechazar las interpretaciones científicas contemporáneas de los orígenes en conflicto con el informe bíblico no implica despreciar ni a la ciencia ni a los científicos.
9. Aunque encontramos una amplia afirmación de la forma en que la Iglesia comprende la vida sobre la tierra, reconocemos que entre nosotros algunos interpretan el registro bíblico de maneras que conducen a conclusiones definidamente diferentes.
10. Aceptamos que tanto la teología como la ciencia, contribuyen a nuestra comprensión de la realidad.

Hallazgos

1. El grado de tensión que existe con respecto a nuestra comprensión de los orígenes varía alrededor del mundo. En aquellas áreas donde la ciencia ha hecho los mayores progresos en la sociedad, las preguntas entre los miembros de la Iglesia están más difundidas. Con el avance de la ciencia en todos los sistemas educativos y en las sociedades, habrá un aumento significativo de miembros que se preguntarán cómo reconciliar la enseñanza de la Iglesia con las teorías naturalistas de los orígenes. Grandes números de estudiantes adventistas asisten a las instituciones públicas donde se enseña y promueve el evolucionismo en las aulas sin que ellos tengan los materiales y los argumentos correspondientes en favor del registro bíblico de los orígenes.

2. La reafirmación de la Creencia fundamental de la Iglesia con respecto a la creación fue sólidamente apoyada. La creencia Adventista del Séptimo Día en una creación literal e histórica en seis días es teológicamente sólida y consistente con la enseñanza de la Biblia entera.

3. La creación es un pilar fundamental de todo el sistema de doctrinas adventistas del séptimo día y tiene una relación directa con muchas de las demás creencias fundamentales si no con todas. Cualquier interpretación alternativa de la historia de la creación necesita ser examinada a la luz de su impacto sobre todas las otras creencias. Varias de las Conferencias sobre Fe y Ciencia repasaron interpretaciones alternativas de Génesis 1, incluyendo la idea de la evolución teísta. Estas otras interpretaciones no tienen coherencia teológica con todas las Escrituras y revelan áreas de inconsistencia con el resto de las doctrinas Adventistas del Séptimo Día. Por ello son sustitutos inaceptables para la doctrina bíblica de la creación sostenida por la iglesia.

4. Se expresó preocupación con respecto a lo que algunos ven como ambigüedad en la frase 'En seis días' que se encuentra en la declaración de la Iglesia acerca de la creación. Se sintió que no se menciona el significado intencional (que la creación en seis días descrita en el Génesis fue realizada en una semana literal e histórica). Esta situación permite algo de incertidumbre con respecto a lo que la Iglesia realmente cree. Además, proporciona espacio para que otras explicaciones de la creación sean acomodadas en el texto. Está el deseo de escuchar la voz de la Iglesia trayendo mayor claridad a lo que realmente se quiere decir en la Creencia fundamental N' 6, La creación.

5. Aunque algunos datos de la ciencia pueden ser interpretados de manera consistente con el concepto bíblico de la creación, también repasamos datos que han sido interpretados de formas que desafían la creencia de la Iglesia en una creación reciente. La fuerza de esas interpretaciones no debe ser descartada en forma ligera. Respetamos las pretensiones de la ciencia, las estudiamos, y esperamos una solución. Esto no excluye un nuevo examen de las Escrituras para estar seguros de que se las comprende adecuadamente. Sin embargo, cuando no es posible una interpretación que armonice con los hallazgos de la ciencia, no permitimos que la ciencia asuma una posición privilegiada que automáticamente decida el resultado. Más bien, reconocemos que no es justificable mantener las claras enseñanzas de la Biblia como rehenes de las interpretaciones científicas actuales de los datos.

6. Reconocemos que hay diferentes interpretaciones teológicas entre nosotros con respecto a Génesis 1 al 11. En vista de las diversas interpretaciones, sentimos un alto grado de preocupación de que los que participan en el ministerio de la enseñanza Adventista del Séptimo Día conduzcan su trabajo con ética y con integridad: de acuerdo con las normas de su profesión, las enseñanzas de las Escrituras, y la comprensión básica sostenida por el cuerpo de creyentes. Siendo que los Adventistas del Séptimo Día reconocen que su comprensión de la verdad es una experiencia siempre creciente, hay una necesidad siempre presente de seguir el estudio de las Escrituras, la teología y la ciencia con el fin de que las verdades que sostenemos constituyan una fe viva capaz de ocuparse de las teorías y las filosofías del momento.

7. Apreciamos y endosamos el importante valor del diálogo internacional e interdisciplinario continuo entre los teólogos, científicos, educadores y administradores Adventistas del Séptimo Día.

Afirmaciones

Como resultado de las dos conferencias internacionales y de las siete conferencias de las divisiones, la Comisión organizadora da un informe de las siguientes afirmaciones:

1. Afirmamos la primacía de las Escrituras en la comprensión de los orígenes que tenemos como Adventistas del Séptimo Día.

2. Afirmamos la comprensión histórica de los Adventistas del Séptimo Día de Génesis 1: que la vida sobre la tierra fue creada en seis días literales, y que es de origen reciente.

3. Afirmamos el registro bíblico de la Caída que dio como resultado la muerte y el mal.

4. Afirmamos el registro bíblico de un Diluvio catastrófico, un acto de juicio divino que afectó al planeta entero, como una clave importante para comprender la historia de la tierra.

5. Afirmamos que nuestra comprensión limitada de los orígenes demanda humildad y que una exploración adicional de estos temas nos llevará más cerca de misterios profundos y maravillosos.

6. Afirmamos la naturaleza entrelazada de la doctrina de la creación con otras doctrinas Adventistas del Séptimo Día.

7. Afirmamos que a pesar de la Caída, la naturaleza es un testigo del Creador.

8. Afirmamos a los científicos Adventistas del Séptimo Día en sus esfuerzos por entender la obra del Creador mediante las metodologías de sus disciplinas.

9. Afirmamos a los teólogos Adventistas del Séptimo Día en sus esfuerzos por explorar y articular el contenido de la revelación.

10. Afirmamos a los educadores Adventistas del Séptimo Día en su ministerio clave en favor de los niños y jóvenes de la Iglesia.

11. Afirmamos que la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, identificada en Apocalipsis 14:6 y 7, incluye un llamado a la adoración de Dios como Creador de todo.

Recomendaciones

La Comisión organizadora de las Conferencias internacionales de Fe y Ciencia recomienda que:
1. Con el fin de atender lo que algunos interpretan como falta de claridad en la Creencia fundamental N' 6, La creación, que la comprensión histórica de la narración del Génesis de los Adventistas del Séptimo Día sea afirmada en forma más explícita.

2. Animar a los líderes de la Iglesia en todos los niveles a evaluar y observar atentamente la efectividad y el éxito de los sistemas y programas denominacionales en preparar los jóvenes, incluyendo a los que asisten a instituciones no adventistas, para que puedan tener una comprensión bíblica de los orígenes y una percepción de los desafíos que ellos pueden afrontar con respecto a esa comprensión.

3. Proporcionar más oportunidades para el diálogo y la investigación interdisciplinaria, en un ambiente seguro, entre eruditos Adventistas del Séptimo Día del mundo entero.

Conclusión

La Biblia comienza con la historia de la creación, y la Biblia concluye con la historia la nueva creación. Todo lo que se perdió con la Caída de nuestros primeros padres quedará restaurado. Aquel que hizo al principio todas las cosas por la Palabra de su boca, hará que la larga lucha con el pecado, el mal y la muerte llegue a una conclusión triunfante y gloriosa. Él es Aquél que vivió entre nosotros y murió en nuestro lugar en el Calvario. Mientras los seres celestiales cantaban de gozo en la primera creación, así los redimidos de la tierra proclamarán: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. El Cordero que fue inmolado es digno (Apoc. 4:11; 5:12).

RESPUESTA A UNA AFIRMACIÓN DE LA CREACIÓN

Documento votado por la Junta Directiva de la Asociación General (Iglesia Adventista del Séptimo Día) en el Concilio Anual en Silver Spring, Maryland, el 13 de octubre de 2004.

VOTADO, Aprobar la siguiente declaración como respuesta al informe de la Comisión organizadora de la Conferencia internacional sobre Fe y Ciencia, Una afirmación de la Creación, sujeta a los cambios que fueron votados en el acuerdo anterior, que dice:

Considerando que la creencia en una creación literal en seis días está indisolublemente ligada con la autoridad de las Escrituras, y Considerando que tal creencia se entrelaza con otras doctrinas de las Escrituras, incluyendo el sábado y la expiación, y Considerando que los Adventistas del Séptimo Día comprendemos nuestra misión, como está indicada en Apocalipsis 14:6 y 7, que incluye un llamado al mundo para que adore a Dios como el Creador,

Nosotros, como miembros de la Junta Ejecutiva de la Asociación General en el Concilio Anual de 2004, declaramos lo siguiente como nuestra respuesta al documento, Una afirmación de la Creación, sometido por las Conferencias internacionales de Fe y Ciencia:

1. Endosamos sólidamente la afirmación que presenta este documento sobre la posición histórica y bíblica de nuestra creencia en una Creación literal, reciente, hecha en seis días.

2. Instamos a que este documento, acompañado con esta respuesta, sea diseminado ampliamente en la Iglesia Adventista del Séptimo Día de todo el mundo, usando todos los canales disponibles de comunicación y en los principales idiomas de la feligresía mundial.

3. Reafirmamos la comprensión Adventista del Séptimo Día de la historicidad de Génesis 1 al 11: de que los siete días del registro de la Creación fueron días literales de 24 horas que formaron una semana idéntica en duración a la que ahora experimentamos como una semana; y que el Diluvio fue de naturaleza global.

4. Invitamos a todas las juntas directivas y a los educadores de las instituciones Adventistas del Séptimo Día en todos los niveles que sigan sosteniendo y defendiendo la posición de la Iglesia en cuanto a los orígenes. Nosotros, junto con los padres adventistas del séptimo día, esperamos que los estudiantes reciban una exposición científicamente rigurosa, completa y equilibrada y una afirmación de nuestra creencia histórica en una creación literal, reciente, en seis días, y a la vez que sean educados para comprender y evaluar filosofías rivales de los orígenes que dominan la discusión científica en el mundo contemporáneo.

5. Instamos a los dirigentes de la iglesia en todo el mundo a que busquen medios para educar a los miembros, especialmente a los jóvenes que asisten a instituciones educativas no adventistas, en los problemas involucrados en la doctrina de la creación.

6. Invitamos a todos los miembros de la familia mundial de los Adventistas del Séptimo Día a proclamar y enseñar la comprensión que tiene la Iglesia de la doctrina bíblica de la Creación, viviendo a la luz de ella, regocijándonos en nuestra condición de hijos e hijas de Dios, y alabando a nuestro Señor Jesucristo, nuestro Creador y Redentor.


Fuente: Universidad Adventista del Plata, Argentina.
Referencia: 1 División del África Centro Oriental, División Euro-africana, División Norteamericana, División del Pacífico Sur, División de Sudáfrica y Océano Índico, División Sudasiática, División del África Centro Occidental.

11 comentarios:

  1. Unos de los mensajes mas importantes y relevantes que tiene la Iglesia Adventista del 7º dia es : "...y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas" , ese es un punto muy crucial y que define a la vez a la iglesia de Cristo; es ese el gran tema de polemicas y discuciones que tienen al mundo totalmente cegado con respecto a la cracion.
    Es muy importante contar con cientificos adventistas y teologos que puedan ayudar a comprender y enseñar a la luz de las escrituras los origenes del mundo, porque asi estaremos mas firmes y mas preparados para poder atender a las dudas de los feligreses, alumnos y personas que aun no conocen las verdades biblicas.

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  2. La iglesia debe prepararnos para las nuevas revelaciones científicas que son mostradas a través de los medios modernos de detección y análisis de los elementos que dieron origen a nuestro universo, que incluye nuestro sistema solar. Los modernos radiotelecopios registran un universo en expansión y en constante evolución, no una creación terminada. No una tierra donde todo fue terminado en el sexto día incluyendo los hermosos adornos puestos en el firmamento como son el sol, la luna y las miríadas de estrellas que forman infinidad de galaxias en la expansión de los cielos.

    ¿Estaremos preparados para comprender la realidad del universo en expansión? ¿Se expande hacia dónde? ¿Los quasares, las novas y super-novas, la conversión de grandes estrellas en agujeros negros, los meteoritos que han bombardeado la luna y los planetas que podemos ver a través de los telescopios, nos hablan de una creación terminada en 6 días o la creación e involución continúa desde hace millones de años? ¿Cuándo creó Dios los agujeros negros y con qué propósito si todo ello eran solo adornos para disfrute de los terrícolas según el relato literal del Génesis? El génesis nunca nos dice que el Dios Creador haya decidido crear monstuos capaces de tragarse estrellas enteras que "eran buenas en gran manera".

    Ojalá que nuestra iglesia logre concatenar la ciencia astronómica con los relatos sobre la creación de la nada registrados en el Génesis. Sería saludable afirmar la fe en un Dios creador sin dogmatizar en el método. La gran cantidad de fuego dentro de nuestro planeta que es vomitado a través de los volcanes destruyendo ciudades enteras y vidas humanas, así como dando lugar a nuevas tierras, e islas, no hablan de una creación perfecta y terminada. ¿Había fuego en el interior de la tierra (en su núcleo y bajo su corteza) al término del sexto día de la creación? ¿Eso era bueno en gran manera? Las tensiones de las placas tectónicas se daban antes del diluvio o son consecuencia del pecado? ¿El fuego en el interior de la tierra existía antes de la caída o también es consecuencia del pecado?

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  3. Una creación terminada el sexto día, hace 6 mil años, es muy difícil de sostener en los medios científicos modernos. Está demostrado que la tierra no es el centro del universo y que las estrellas no están en el espacio para adornar nuestro planeta.

    Todo el universo está en expansión y se aleja de un punto a gran velocidad... hacia ¿dónde? Mientras se aleja va creando espacio y formando nuevas estrellas mientras que otras son convertidas en novas y super novas para luego estallar y transformarse en agujeros negros.

    Todo ello no nos habla de una creación terminada sino de un universo en constante evolución, destruyéndose y recreándose a sí mismo. La misma tierra está en constante estado de trasnformación a través de la erosión y la constante translación de las placas tectónicas. Luego la lava de los volcanes hacen surgir nuevas tierras mientras sepultan otras.

    Debemos prepararnos para sostener la creación del universo por Dios sin dogmatizar en el método porque la ciencia nos puede dejar como a los antiguos creyentes que sostenían la teoría de la tierra plana. La Biblia no es un libro de ciencia sino que fue escrita para mostrarnos el camino de la salvación en Cristo Jesús. Por ello dogmatizar en el método nunca será el mejor camino.

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  4. A las revelaciones científicas señaladas en los anteriores comentarios, seguirán otras revelaciones y teorías, cambiando cada tanto la argumentación. La ciencia no es estática y ninguna de las cosas mencionadas está totalmente comprobada. Los conocimientos humanos son limitados y especulativos. La Biblia, en tanto, dentro de un siglo (si seguimos aquí), dirá lo mismo que hace 500 años atrás.
    Me quedo con la "segura palabra profética".

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  5. Si lo que se ve a través de los telescopios es especulación, no tendo mucho más que agregar.

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  6. Hace muchos años Galileo Galilei se vio obligado a negar el heliocentrismo ante el tribunal de la Santa Inquisición, aunque la tradición señala que Galileo pronunció la frase inmortal: "Eppur si muove, (y sin embargo se mueve)".

    Esta frase ya no significa mucho para los cristianos modernos que aceptan sin discutir que la tierra no es el centro del universo sino un planeta del sistema solar ubicado en uno de los extremos de la galaxia vía láctea.

    La tierra ni es el centro del sistema solar, mucho menos el centro de nuestra galaxia, y muchísimo menos (por no decir que es imposible de toda imposibilidad) el centro del universo. Esto quiere decir que las estrellas no están en el espacio para adornar la tierra sino que son parte de un todo más importante.

    En el vasto universo, la tierra es como un grano de arena de las playas marinas. ¿Alguien sabe por qué razón le damos tanta importancia? ¿O todavía habrá alguien que asegure que la tierra es el centro del universo reafirmando la antigua teoría del geocentrismo errado?

    La Biblia no es un libro de astronomía, ni de física sino que fue escrito para nuestra salvación. Su propósito es meramente espiritual y no un volumen escrito para enseñarnos los detalles de la creación del universo por Dios.

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  7. El verdadero problema aparece cuando la ciencia (o mejor dicho, la interpretación de los datos científicos) atropella la Biblia. Alguien dijo que el que no sabe lo que busca no interpreta lo que encuentra. Solo mencionaba en mi comentario la necesidad de no constituir a la ciencia en una religión ni a la religión en ciencia. Aunque la Biblia no es un libro de astronomía o física, presenta sin embargo una filosofía de la ciencia que no se debe ignorar.

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  8. La ciencia no puede ser una religión porque evoluciona de acuerdo a la recopilación de nuevos datos científicos que se añaden a los ya existentes. La Biblia dice lo mismo hoy que hace 2 mil años y dirá lo mismo dentro de otros mil.

    Nadie explica con la Biblia cómo nuestro Dios creador concluyó su creación el sexto día hace 6 mil años cuando las lucesitas que puso en la expansión de los cielos para alumbrar la tierra (sol, luna y estrellas) se encuentran en constante evolución. Algunas hacia convertirse en super novas y otras formando agujeros negros. ¿Cómo explicar con la Biblia estos fenómenos de una creación terminada el sexto día?

    La creación continúa constantemente su marcha, de otra manera, ¿cómo explicar la creación de los miles de meteoritos que golpean la tierra, la luna y otros planetas? ¿En qué momento fueron creados y para qué? ¿En qué lugar del Génesis dice que Dios creó la tierra con núcleo de fuego? El Génesis 1-3 ignora completamente alguna procedencia ígnea de nuestro planeta o de los otros. ¿De dónde salió ese elemento en la creación? ¿Cómo explicarlo con la Biblia interpretándose a sí misma?

    Hay más preguntas que respuestas en una creación terminada en 6 días desde una perspectiva preexistente de agua, abismo y tierra. ¿Es más antigua la tierra que las estrellas ya que según el Génesis fueron creadas a media semana para alumbrar en la noche a la tierra?

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  9. ¿No se les ocurre que el poder del pecado abarca todo el universo?....Tal es su naturaleza,extraña a la vida. Es Muerte.Y todo el universo esta involucrado. El que venciere le dare a comer del mana escondido.(Apoc. 2:17

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  10. Para empezar los que no sabemos mucho de ciencia y astrofisica ni de hermeneutica,nos hacemos hacemos algunas preguntas sencillas que hasta ahora no veo que se contesta con claridad, por ejemplo:¿Que creo Dios el Señor,durante la semana de los seis dias?
    1.- El universo
    2.- la via lactea
    3,. El sitema planetario solar
    Quisiera que alguien me contestara, analizando cada una de las posibilidades con profundidad y honestidad y sobre todo con respeto en primer lugar A Dios el Creador,que todavia nos da la oportunidad de establecer dialogos para conocer la profundidad de su sabiduria.

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  11. Buen punto. Tanto la Biblia como la ciencia deberían dar respuestas accesibles. Pero entender como fue hecho el universo escapa a la comprensión de los seres humanos. Sobre todo de la mía; mi ignorancia es bastante grande, pero tengo dos cosas seguras: puedo confiar en Dios y en su Palabra.
    La ciencia solo puede especular acerca de lo que ve, la Biblia nos transporta más allá, al mostrarnos un Creador todopoderoso y sabio como origen de todo lo existente.
    Según entiendo, el relato del Génesis describe la organización de la vida en nuestro planeta, que ya existía previamente como una esfera cubierta de aguas. El relato del capítulo 1 nos habla de que creó los cielos y la tierra, pero también dice que Dios llamó a la expansión "cielos" y a lo seco llamó "tierra".
    No hay dificultad entonces a que la Tierra y el resto del universo, creados con anterioridad, puedan tener edades de millones de años.
    En el cielo tendremos la respuesta final y verdadera, de este lado de la eternidad solo tenemos dos opciones: creer o dudar. Bendiciones

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